jueves, mayo 10, 2007

Calderón, presidente. La lucha por el poder



Dos de julio, 2006: México vivió la elección presidencial más competida de su historia. La guerra por el poder, particularmente entre los candidatos de PAN (derecha) y PRD (izquierda), dejó una estela de rencor a su paso. Disputa que, mutada en conflicto postelectoral, puso a prueba el andamiaje institucional mexicano.

El periodista Jorge Fernández Menéndez elaboró el recuento de daños de aquellos días, “los más difíciles que nuestra democracia haya enfrentado”, y lo pone a disposición en un libro: Calderón, presidente. La lucha por el poder (Grijalbo, 2007).

En él narra desde un punto de vista estrictamente personal –como él mismo afirma-, los cinco meses de disputas y maniobras de la lucha abierta por el poder. Pero no los de la contienda electoral propiamente, sino los que van de la noche del día de la elección al 1 de diciembre del año pasado, cuando Felipe Calderón toma posesión como presidente.

En Calderón, presidente. La lucha por el poder asistimos a una narración surcada por seis entrevistas hechas en distintos momentos al actual jefe del ejecutivo mexicano, quien responde en tres etapas: como candidato, presidente electo y presidente en funciones.

Acaso el libro que nos entrega el también periodista del diario Excélsior, ofrece sus mejores líneas en el último tramo de su recorrido.

Por un lado, la entrevista con Calderón ya instalado en Los Pinos, donde admite existió la posibilidad de que la elección hubiera sido anulada por tres factores: la presión ejercida por AMLO, la fragilidad del Tribunal Electoral y las dudas sembradas entre la opinión pública sobre la legitimidad de su triunfo.

Por otro, el par de anexos. Un ensayo de Michelangelo Bovero (“Elecciones cuestionadas”), publicado en Excélsior el 8 de septiembre de 2006 -tres días antes, el Tribunal hubo entregado la constancia de presidente electo a Calderón. Y un artículo del mismo Jorge Fernández Menéndez que apareció en noviembre pero en la revista Letras Libres.

En su disertación, el politólogo italiano advierte de la presencia, en los albores del siglo XXI, de un extraño virus agresor de las democracias reales: el fenómeno de las elecciones controvertidas, cuestionadas e impugnadas.

Esta presencia nociva para la salud de la democracia es resultado de cuatro razones, a saber: a)la personalización de la política; b)la verticalización del poder; c)la erosión del sistema de partidos; y, d)la simplificación del sistema de partidos en una forma dicotómica.

En ¿Por qué no despierta el México Bronco?, por su parte, Fernández Menéndez argumenta que un estallido social violento está lejos de tener lugar en nuestro país, a pesar de “las insuficiencias gubernamentales, la inhibición en el uso de la fuerza pública, las deficiencias y deformaciones de nuestra clase política y de la debilidad de algunas instituciones.

"Y pese, también, a una guerrilla que existe pero que no puede trascender".

Al autor se le debe agradecer su honestidad. Advierte al lector que el texto que tiene entre sus manos “no intenta disfrazarse de una falsa objetividad”, toda vez que ésta, la que relata en su libro, es una historia “marcada una y otra vez por las opiniones del autor”.

Y tal vez por ello se entiende que lo que supondría un acopio cabal de eventos suscitados entre julio y diciembre del año pasado, deviene artículo editorial de largo aliento.

Es decir, el periodista aprovecha una hoja sí y otra también para percutir una larga lista de epítetos en contra de Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición de izquierda (llamada Por el Bien de Todos), quien de una página a otra pasa de fascista a golpista.

La cantidad de tinta que confluye en la explicación del porqué AMLO perdió la elección, desconoció el resultado final de la misma, movilizó a sus seguidores, instaló un plantón, desconoció a las instituciones y se autoungió presidente legítimo de México, parece contradecir la portada e, incluso, el título del texto.


Lecturas recomendadas:

Michelangelo Bovero, “Elecciones cuestionadas”.
Jorge Fernández Menéndez, “¿Por qué no despierta el México Bronco?”.

domingo, abril 22, 2007

México: democracia en construcción

Acaso el politólogo con más autoridad para hablar del proceso de liberalización política que América Latina ha sufrido en las últimas tres décadas, Guillermo O’Donnell asevera que en México la democracia aún está en construcción y sus características están por definirse.

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Yale, O’Donnell, en entrevista para el diario Reforma, no rehuye hablar de López Obrador, ex candidato a la presidencia de México, pero lo hace con mesura, evitando jugar a la futurología: “No se qué hubiera pasado de haber ganado Andrés Manuel López Obrador pero hay muchos casos de candidatos que provocan este tipo de reflexión aterrorizada y que después gobiernan de manera muy sensata”.

El también profesor de la Universidad de Notre Dame descarta que entre los latinoamericanos exista un sentimiento de desilusión por la democracia, prefiere hablar de un engaño, ya que “hemos ganado un régimen de libertades pero muchas veces los liderazgos políticos que vienen del frío de la oposición no están a la altura de las expectativas”.

En este contexto, cabría añadir que el proceso de transición a la democracia impulsa en México la presencia de los rasgos que caracterizan la comunicación política moderna, por ejemplo: elecciones altamente competitivas, profesionalización de las campañas, medición continua de la opinión pública, personalización de los comicios, rendición de cuentas, incremento en el uso de los medios electrónicos de comunicación para la difusión de mensajes y contiendas con alto índice de negatividad.

La transición política mexicana inicia con las reformas electorales de 1977, casi diez años después (en las elecciones presidenciales de 1988) podemos hallar varias de las características arriba enlistadas. En las cinco contiendas electorales subsecuentes (1991, 1994, 1997, 2000 y 2006), los mexicanos hemos sido testigos de los cambios en la lucha por el poder.

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El acceso a Reforma requiere suscripción. Afortunadamente, tengo la posibilidad de compartirles la entrevista completa gratuitamente, dando un click aquí.

Sugiero leer la entrevista con O'Donnell acompañada del siguiente artículo: "Democratic Deepening in Third Wave Democracies: Experiments with Participation in Mexico City", de Imke Harbers, en Political Studies, 2007, Vol. 55.

El infierno de los periodistas

La Comunicación Política no se entiende sin la participación de los periodistas. El intercambio de información entre gobernantes y gobernados, candidatos y electores pasa necesariamente por el tamiz periodístico.

Incluso, es dable señalar que la calidad de democracia de un país estriba, no únicamente pero sí en gran medida, en la calidad de periodismo que tenga.

En este contexto se inserta el siguiente spot: caracterización inmejorable de los diversos tipos de periodista. Portentoso. Amalgama creatividad, inteligencia y contundencia. Mejor, imposible.





Tuve oportunidad de ver este comercial durante las elecciones presidenciales en México el año pasado. Hoy vuelvo a verlo en el blog de Ramón Salaverría. Considero prudente ampliar su difusión. La democracia mexicana precisa menos periodistas condenados al infierno.

viernes, marzo 23, 2007

Comunicación Política e Internet: El Blog como arma electoral


Las nuevas formas de Comunicación Política pasan necesariamente por las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación), particularmente la Internet. En el siglo XXI, las estrategias de Comunicación Política contemplan la confección de mensajes adaptados a los formatos de novedosos vehículos de comunicación: blogs, videoblogs, audioblogs, redes sociales virtuales, You Tube, MySpace, etc.

No resulta arriesgado afirmar que, en la llamada Sociedad de la Información, el político que no tome en cuenta la Internet en el diseño de su estrategia comunicativa para contender por un cargo de elección popular, reduce sensiblemente sus posibilidades de triunfo.

Los políticos norteamericanos lo tienen claro. Un botón de muestra. John Edwards, precandidato demócrata a la presidencia de EU, anunció su interés en postularse por el Partido Demócrata a través de You Tube.

En la misma vía caminan los senadores Barack Obama y Hillary Clinton: los usuarios de sus respectivos web sites se informan de las actividades de ambos precandidatos a través, por ejemplo, de videos, participan en debates en línea, crean redes sociales virtuales, apoyan económicamente las campañas con donaciones electrónicas e interactúan por medio de blogs.

En este contexto se inserta un trabajo periodístico realizado por el diario Reforma, donde se reconoce que la estrategia para llegar a la Casa Blanca en 2008 pasa por Internet: “El blog, nueva arma electoral”.

El rotativo ofrece un terminología básica para adentrarse al mundo de la “democracia virtual”.

Identifica pros y contras del uso de los blogs en la política. A favor: la sociedad adquiere voz y se amplían los canales de interacción con el candidato; el político refuerza sus vínculos partidarios; el usuario recobra peso en las decisiones de sus gobernantes.

En contra: No hay garantía de que el candidato lea directamente los post de sus seguidores; pocos políticos usan profusamente la red; acceder a una página web exige una pc con conexión a Internet; los bloggeros pueden dejar anónimamente mensajes difamatorios.

El trabajo del diario editado en la ciudad de México permite escuchar la voz del catedrático de la Universidad Complutense de Madrid Mariano Cebrián Herreros, quien desmenuza la Política 2.0.

Destaca cómo a través de los blogs los políticos pueden entablar contacto y comunicación directa con los ciudadanos, “marginándose de la intermediación de otros como pueden ser los medios de comunicación (cine, prensa, radio y televisión)”, lo que entraña un cambio de actitud por parte de los políticos en cuanto a que tienen que entablar un diálogo, una respuesta directa a cada uno de los ciudadanos.

Sin embargo, explica Cebrián Herreros, la atención que merece el blog exige mucho tiempo y experiencia, por lo que se corre el riesgo de que “con frecuencia no sean los propios candidatos quienes lo realicen personalmente sino equipos preparados para esta cuestión”.

Y añade: los blogs no van a todo el electorado, “porque es un porcentaje muy alto el que todavía no tiene conexión a Internet; puede ser que vaya a grupos elitistas en cuanto que son los que poseen más desarrollo de Internet”.

La comunicación política a través de los blogs se destina a la captación de votos de los indecisos. Cebrián explica la importancia de llegar a esta escuálida franja del electorado: “tal como están hoy día las campañas electorales muy reñidas, los porcentajes (de indecisos) -que no suelen ser muy altos, un cinco, siete por ciento-“ son determinantes.

Mariano Cebrián, como corolario, recomienda que todo candidato instrumente este tipo de comunicación directa. Pero advierte: “cuando los candidatos tratan de promover estas nuevas formas de comunicación tienen que pensar en que la respuesta debe ser inmediata conforme a las exigencias de Internet, de lo contrario pueden crear grandes frustraciones y volverse totalmente en su contra”.
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Lecturas sugeridas:

domingo, febrero 25, 2007

Fundación Carolina otorga becas para especializarse en Comunicación Política


La Fundación Carolina es una institución del gobierno español para la promoción de las relaciones culturales y la cooperación en materia educativa y científica entre España y los países de la Comunidad Iberoamericana de Naciones. Para ello cuenta con cuatro programas: Formación, Investigación, Visitantes Internacionales y Responsabilidad Social de las Empresas.

La Fundación Carolina emite una convocatoria anual para sus becas. El 20 de diciembre publicó su Convocatoria 2007-2008 en la que ofrece más de 1,500 becas para estudiantes latinoamericanos. El periodo de inscripción de solicitudes cierra hasta el próximo 4 de marzo.

El programa de becas de la Fundación Carolina tiene por objeto promover la ampliación de estudios de licenciados universitarios, así como la especialización y actualización de conocimientos de postgraduados, profesores, investigadores, artistas y profesionistas de América Latina.

Para mayor información de sus becas y programas visiten la página en Internet http://www.fundacioncarolina.es/ donde podrán llenar la solicitud electrónicamente.

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La dirección de la Fundación Carolina en México, sus teléfonos y el e-mail de la secretaria general:

Hegel 713
Col. Chapultepec Morales
C.P. 11580
Delg. Miguel Hidalgo
Tel/fax (5255) 5545 7212 y 5545 7213

sábado, febrero 24, 2007

La intolerancia de la izquierda latinoamericana hacia la prensa


El Comité para la Protección de Periodistas ha liberado su último reporte sobre los ataques que sufrieron los profesionales de la comunicación en América Latina, a lo largo del convulso 2006.

El diagnóstico: algunos de los nuevos líderes de la izquierda latinoamericana no sólo no han embarnecido los dispositivos legales para garantizar la libertad de prensa en la región, la han estrechado a extremos impensables hace tan sólo unos años.

El análisis producto de la pluma de Carlos Lauría, coordinador del Programa de las Américas del Comité para la Protección de Periodistas, es contundente: la nueva camada de líderes de izquierda en Latinoamérica, mezcla de izquierdistas, populistas, socialdemócratas y liberales progresistas, comparten un gen común: la intolerancia a la prensa crítica.

La mayoría de los latinoamericanos –agrega Lauría- se desencantaron con los políticos tradicionales después de una década, la de los noventa, de aplicación de políticas de libre mercado, promovida por EUA y el FMI, que prometía mejoras en los estándares de vida.

El resultado: En Venezuela, Brasil, Argentina, Uruguay, Bolivia, Nicaragua y Ecuador, los ciudadanos eligieron presidentes reformistas, que están redefiniendo la política doméstica e internacional del subcontinente.

Algunos periodistas esperaban que la nueva generación de líderes políticos de izquierda, emergidos en el último sexenio, ensancharían la libertad de prensa. No ha sido así.

En Venezuela, por citar un ejemplo, los periodistas independientes han sido etiquetados como “enemigos del pueblo”. En Argentina, por citar otro, se les ha negado el acceso a boletines y eventos oficiales.

Empero, esto no ha sido óbice para que los medios de comunicación desentierren hechos que los gobiernos preferirían mantener ocultos.

Un dato a destacar: los líderes de izquierda en América Latina no han movido un dedo por destrabar la creciente concentración de medios de comunicación de unas cuantas manos (incluso la han respaldado: en México, la llamada Ley Televisa fue votada por unanimidad en la Cámara de Diputados, incluyendo obviamente al PRD).

Ejemplos sobran: Grupo Cisneros en Venezuela, Globo en Brasil, Grupo Clarín en Argentina y Televisa en México.

Venezuela y Bolivia representan los casos más crudos de la relación prensa – gobierno. Ante la falta de oposición política real en ambos países, los medios de comunicación privados han llenado ese hueco. Y sufrido las consecuencias.

Sin embargo, también, se debe subrayar que los medios en sendas naciones han soslayado que quien actúa políticamente le responden políticamente.

En este orden de ideas, los medios de comunicación están apuntalando intereses particulares por encima de principios éticos y estándares profesionales básicos, mientras los gobiernos constriñen la libertad de expresión a través de algún tipo de presión, abierta o soterradamente.

A diferencia de la satanización que de los medios hace Hugo Chávez al tildarlos de “fascistas” o “conspiradores”, los presidentes de Argentina y Uruguay, Néstor Kirchner y Tabaré Vázquez, respectivamente, reconocen a los medios de comunicación como “la oposición política no electa”.

En contraste, los periodistas argentinos y uruguayos acusan a sus respectivos gobiernos de confundir deliberadamente las líneas que dividen a la oposición de la prensa crítica.

Aún más, para mantener el respaldo popular, Chávez, Kirchner y Morales han fortalecido los medios estatales que están al servicio de sus gobiernos, al tiempo que controlan los medios privados que apoyan sus políticas por medio de la contratación de espacios para publicidad oficial.

Lo anterior “es un intento para estrangular la crítica. Esto representa un paso atrás en términos de calidad democrática en la región”.

Brasil no ha estado exime de este tipo de relaciones tensas entre el presidente y la prensa. Ante los escándalos de corrupción en todos los niveles de su gobierno, el presidente Lula se negó a dar entrevistas. El argumento: las notas periodísticas eran desmedidas y sin fundamento.

Durante la campaña de reelección en octubre del año pasado, el partido al que pertenece el presidente Lula, el de los Trabajadores, reafirmó su compromiso con la libertad de prensa.

Pero el día de la victoria, durante la celebración en la avenida principal de Sao Paulo se podían leer ciertas consignas: “El pueblo venció a los medios”. En la capital brasileña, al mismo tiempo, los periodistas que cubrían los festejos recibían empellones e insultos.

En Ecuador y Nicaragua el futuro aún no es claro, toda vez que Rafael Correa y Daniel Ortega fueron apenas electos en noviembre. Sin embargo, ya desde la campaña electoral los conflictos con la prensa han emergido.

En suma, la intolerancia de los líderes de izquierda a la prensa crítica abreva de una cultura autoritaria que vive latente en la mayoría de las democracias latinoamericanas. Lo que explica que un presidente de derecha como lo es el colombiano Álvaro Uribe, padezca iguales tensiones.

En efecto, la derecha no sale ilesa del análisis del CPJ (por sus siglas en inglés). El presidente de Colombia, quien fue reelecto en marzo, ha atacado frecuentemente a los medios independientes, calificándolos como “traidores”.

De acuerdo con un reporte de inteligencia del gobierno de Uribe, los medios de comunicación críticos a su administración son etiquetados como “deshonestos” y “dañinos” para los intereses nacionales.

¿Y México?

La situación que priva en la relación entre la prensa y el sector más visible de la izquierda mexicana no dista mucho del diagnóstico elaborado por el Comité para la Protección de Periodistas. Así se evidenció durante el proceso electoral y postelectoral que México vivió en 2006.

Hoy día, el PRD y su ex candidato presidencial todavía enarbolan la bandera del “cerco mediático” a fin de justificar su incapacidad para entender la relación entre la prensa y los hombres con poder político.

En el diccionario confeccionado por los perredistas, el término “cerco mediático” alude a todas aquellas voces que no acompañan su coro. Todo periodista que no comparte su visión de la realidad si no es “aliado de la derecha” es “enemigo del desarrollo de México”, “escudero del estatus quo”.

En un reciente artículo en la revista Proceso, la politóloga Denise Dresser caracterizó los rasgos que identifican los perfiles de la izquierda en México. Para redactarlo, retomó un extraordinario análisis elaborado por el también politólogo Javier Corrales, publicado en Foreing Policy, intitulado “La muchas izquierdas de América Latina”.

El texto viene a colación pues en él desfilan los Fraudócratas, aquellos que piensan que el eje de la vida política en México es el fraude; los Provocadores Permanentes, quienes saben gritar pero no cómo convencer; los Puristas, que suponen que el éxito del PRD dependen de su autoridad moral y no de su estrategia política.

Los Mercaderes, los Apóstoles de AMLO, los Populistas Premodernos y los Socialdemócratas Marginados. Los primeros ven en el PRD un negocio y viven de él. Los segundos, aquellos que obnubilados por el líder carismático no se dan cuenta que lo que López Obrador les dio en 2006 se los resta para 2009.

Los terceros, herederos del viejo PRI, sus mañas y sus prácticas, que abrazan a la izquierda con el manto del clientelismo, las dádivas y los favores. Y los últimos, pero no menos importantes, los marginales. “Aquellos que miran la experiencia de izquierdas exitosas en el mundo, con la esperanza de reproducirlas en México”, que hoy son minoría, pero que deberían convertirse en mayoría.

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Lecturas recomendadas:

Carlos Lauría, “Leftists lean on the Latin American media”.
Committee to Protect Journalists, “Ataques a la prensa en 2006” (pdf).
Javier Corrales, “Hugo Boss”, en Foreing Policy edición en español, febrero-marzo 2006.

martes, enero 30, 2007

Sitio web de Enrique Jackson

Es inevitable. Precisa aludirla. Incluso fue galardonada. La página de Internet de Enrique Jackson fue la mejor de los precandidatos que buscaron la postulación de sus respectivos partidos políticos, en 2005.

Recordar: aquel website recibía al usuario con un video, asociado con los spots que en aquel momento se difundían por televisión.

Ahora mismo, el sitio enriquejackson.org.mx ha sido suplantado. En su lugar: una estructura poco afable. Inacabada. Innavegable.

Comparar ambas experiencias es inevitable.

Hace dos años, sin privilegiar el culto a la imagen, la página incluía fotografías de Jackson bien seleccionadas, que acompañaban su semblanza. Hoy no.

P. ej., los downloads sugieren al visitante bajar un fondo de pantalla. La imagen resulta ser no el potencial líder de un instituto político, el PRI, sino un corredor con la intención de “ganar” sobre un deplorable paisaje como telón de fondo.

Destaca una pestaña en el costado izquierdo: Mis compromisos. No son tales. Acaso frases capturadas de algunos discursos. ¿Apenas un decálogo? Ni eso. Ideas sin ton ni son.

Añorar: en 2005, Enrique Jackson asumía compromisos, desafiaba retos, 10 al menos, en un texto lacónico, pero atractivo. En 2007, pareciera que los rehuye.

Las ausencias persisten. Una más. Nulo el compromiso con la transparencia. Aprovechar Internet a guisa de caja de cristal, generaría afectos e invitaría a otros contendientes a tomar medidas similares.

En contraste, presencias innecesarias. Espacio desperdiciado. Un ejemplo: la opción relativa a la convocatoria. Un link bastaría.

Enriquejackson.org.mx está desprovisto de vehículos eficientes de interacción. Apenas un foro. Pusilánime intento: no existen fechas, horarios, ni temas a discutir.

El discurso de Jackson gira en torno a los jóvenes. La página prescinde del tema. Carece de dispositivos generadores de participación política juvenil. Un blog ayudaría.

La sala de prensa, un desastre. Imposible conocer la agenda de Jackson. Menos aún ver, escuchar o leer sus entrevistas, notas, comentarios y discursos.

Éste el panorama. La solución: rediseñarla. O liquidarla.

De la página de Beatriz Paredes, ni hablar. Aún mantiene la que empleó como candidata a jefa de gobierno del Distrito Federal.

martes, enero 09, 2007

La imagen de los políticos


La imagen de un político se esculpe. El objetivo: posicionarlo. Cómo: con base en las necesidades del mercado electoral. Las herramientas: encuestas y grupos de enfoque. El resultado: un candidato con el perfil ideal.

La imagen de las figuras públicas no es sino la percepción que de ellos se tiene. En otras palabras, la opinión que se forma a partir de la primera impresión. Un juicio positivo o negativo. No hay espacio para los matices.

En la política moderna se privilegia la forma sin descuidar el fondo. El discurso importa, la imagen se impone. Pulcritud, sobriedad y empatía rodean al político en campaña y al gobernante en el ejercicio del poder.

De acuerdo con la experta en marketing político Gisela Rubach, se cuenta sólo con cinco segundos para generar en el electorado una primera impresión positiva. De ser así, dispositivos de percepción quedan abiertos en la mente del potencial votante, logrando que el mensaje del candidato sea recibido.

En campaña, difícilmente hay segundas oportunidades: la primera impresión es vital.

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Para ampliar la información al respecto, una entrevista con Gisela Rubach: aquí.

viernes, noviembre 17, 2006

Los medios como arena político-electoral


La última entrega de la revista Chasqui ya está en la red. Las elecciones en Italia y México son motivo de portada. Dos ensayos desmenuzan sendos comicios.

Felipe Gaytán Alcalá, candidato a doctor en ciencias sociales por el Colegio de México, analiza en su entrega el caso mexicano.

El trabajo del doctorando destaca no por los hallazgos, sino por las insuficiencias e inexactitudes en las que incurre. Veamos.

Desde el primer paso, Gaytán tropieza. Arriesga una afirmación. “Las pasadas elecciones presidenciales en México fueron una de las más reñidas en la historia moderna del país”.

Más allá del error sintáctico, la afirmación dista de ser correcta. La de 2006 no es una más, es la elección más competida y cerrada del proceso de liberalización política en México.

Algunos datos. Año 2000: Vicente Fox (PAN), 42%; Francisco Labastida (PRI), 36%; Cuautémoc Cárdenas (PRD), 16%; seis puntos de distancia entre el primero y segundo lugar.

En 1994, el PRI con Ernesto Zedillo obtuvo 48% de los sufragios; Diego Fernández de Ceballos, del PAN, 25 %; y el PRD con Cuautémoc Cárdenas el 16%. La brecha entre los punteros: 23 puntos porcentuales (ocho millones de votos).

De “la historia moderna del país”, por lo tanto, no hay vestigios de un resultado electoral similar al de este año: 0.56 por ciento de diferencia entre los dos principales contrincantes.

Más todavía. Gaytán recaba información errónea. Asevera que los partidos políticos recibieron prerrogativas “cercanas” a los 2 mil millones de pesos destinados a publicidad.

El IFE repartió entre los ocho partidos participantes en la elección, para actividades ordinarias: 2 mil 068 millones pesos. Y la misma cantidad para gastos de campaña. La cifra no se acerca, supera los 2 mil millones de pesos.

Según el autor, durante los seis meses de la elección, se difundieron en periódicos, radio y televisión 270 mil anuncios de candidatos a puestos de elección popular (presidencia, diputaciones, senadurías y gubernaturas). No fue así.

Del 19 de enero al 28 de junio, periodo oficial de la elección, únicamente en radio y televisión, los candidatos intentaron persuadir al electorado lanzando 704, 502 spots. De las pantallas de televisión salieron 142,358. Por la radio se transmitieron 562,144. En la prensa, 15,579 inserciones. Y en la vía pública, 5,722 anuncios espectaculares.

Precisa añadir lo siguiente. De los tres candidatos presidenciales principales, López Obrador fue quien más se anunció en tv: 16,316 spots. Calderón prefirió la radio: 106,960 anuncios. Y Madrazo la vía pública y la prensa: 3,242 espectaculares y 7,864 inserciones, respectivamente.

Tres joyas más.

Primera. Gaytán indica que cada mes se levantaban sondeos por “las ocho casas encuestadoras más importantes del país”. Cuáles: ¿Reforma, El Universal, Milenio-Demotecnia, Excélsior-Parametría, Televisa-Consulta Mitofsky, GEA-ISA, Beltrán y Asociados, Ipsos-Bimsa, Covarrubias y Asociados, ARCOP, Marketing Político, Indemerc?

De las enlistadas, sólo las siete primeras hicieron públicos sus trabajos mensualmente.

Segunda. Durante el proceso electoral, López Obrador recurrentemente descalificó las encuestas que no lo instalaban como puntero, pues, aseveraba, él poseía sondeos que lo mantenían 10 puntos por encima de su más cercano competidor.

“Nunca dijo abiertamente la empresa encargada de hacerla, pero se cree que fueron dos casas encuestadores (sic), una mexicana denominada Covarrubias y Asociados y otra ecuatoriana llamada Informe Confidencial”, destaca Gaytán Alcalá.

La otra casa encuestadora que trabajó para López Obrador fue el Instituto Mexicano de Opinión Pública (IMO), la responsable de suministrarle trabajos demoscópicos en los que AMLO aparecía siempre adelante.

Tercera. Para hablar de La Otra Campaña del EZLN, Felipe resbala. Afirma que los zapatistas recorrieron el país en 2002. No. Fue en el primer año de gobierno foxista: entre el 24 de febrero y el 11 de marzo de 2001.

En suma. Lo mejor del ensayo de Felipe Gaytán Alcalá, el título: Los medios como arena político-electoral.

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Ø Los datos arriba indicados, pueden ser verificados en el monitoreo de medios del Instituto Federal Electoral .

Ø Los resultados arrojados por encuestas preelectorales sobre la carrera presidencial difundidas durante el primer semestre del año, pueden ser revisados en la página Opina México, creada por la Asociación Mexicana de Agencia de Investigación (AMAI).

martes, noviembre 14, 2006

Presidencia, medios de comunicación y opinión pública


En la sociedad actual, no se puede entender la política sin la intervención de la comunicación, en general, y de los medios de comunicación, en particular.

Los medios de comunicación colectiva son los nuevos campos de batalla donde se disputa el poder. En la confrontación cuerpo a cuerpo, el arma de los políticos: la comunicación.

México no ha estado exime de estos cambios. Precisa destacar tres.

I

Desde principios de los noventa, la presidencia de la República impulsó la modernización de la comunicación gubernamental generada en su seno, a través de la selección de mensajes, medios y auditorios, basada en estudios de opinión.

Sin embargo, como lo advierte José Carreño Carlón, encargado del área de comunicación durante los dos últimos tercios de la presidencia de Carlos Salinas de Gortari, “los políticos mexicanos no saben leer encuestas”.

Básicamente, porque hay un malentendido. Los datos arrojados por el sondeo de opinión del momento no son ni remotamente los únicos pasos a seguir. La razón: la opinión pública es volátil, caprichosa. La respuesta de hoy puede no ser la misma mañana.

Se equivoca el funcionario público que diseña su estrategia de comunicación política parado exclusivamente en el pantanoso suelo de las respuestas de una encuesta, que necesariamente cambiarán.

Las encuestas son herramientas. Eso: instrumentos estratégicos para confeccionar mensajes precisos destinados a audiencias determinadas. Gracias a los estudios demoscópicos se ubican segmentos del mercado político a los que se quiere llegar.

Identificar sus creencias, temores y anhelos, permite al actor político, que ejerce el poder o aspira hacerlo, elaborar mensajes mejor conectados con su proyecto de gobierno.

Los sondeos sirven para trabajar con ellos. Incluso para constituir nuevas percepciones de paradigmas que atan un país. No para erigirlos oráculo de Delfos de la modernidad.

II

La correlación de fuerzas entre los poderes político y mediático ha cambiado. En este sentido: hasta antes de los años noventa, en México los medios de comunicación dependían del poder político; en los últimos tres lustros, la situación se invirtió: los políticos dependen crecientemente de los medios.

Adicionalmente, los cambios perpetrados en las instituciones políticas y su funcionamiento han generado huecos, ocupados espontánea y expeditamente por los medios de comunicación.

Una objeción: los medios no están preparados, pensados, ni diseñados para cumplir las funciones que les reclaman, tampoco sus correspondientes responsabilidades.

Aún más, es posible hablar de suplantación de las decisiones políticas por parte de los medios de comunicación. Se arrogan el derecho de asumirse tribunales paralelos: el medio declara culpables antes que un juez lo determine. Fallo simbólico difícil de remontar.

La razón de este comportamiento: “Tuvimos hasta hace muy poco un poder político altamente cohesionado, frente a un poder mediático altamente fragmentado”. Hoy vivimos lo contrario. Un poder político dramática, peligrosamente fragmentado, frente a un poder mediático monolítico.

III

La vara que permite medir la eficiencia del poder presidencial tiene un nombre: comunicación política.

En tres términos: qué capacidad tiene la comunicación presidencial para contribuir en la construcción de coaliciones a fin de llevar a buen puerto el programa de gobierno; si tuvieron éxito tales acuerdos; y si al término del mandato, el electorado refrenda su respaldo al partido gobernante.

¿Cómo se construye una estrategia exitosa de comunicación política? Con congruencia en el mensaje. Saber qué se quiere hacer y qué no. Y evitar la campaña permanente: en la contienda electoral, divides, buscas diferenciarte; en el ejercicio de gobierno, lo opuesto: sumas, anhelas cohesión.

En México, los actores políticos no funcionan bajo esta lógica de comunicación política. Las heridas abiertas durante la campaña electoral continúan sin cicatrizar. Incluso, se infectan al paso de los días. No supuran. El 1 de septiembre así se mostró. El primer día de diciembre, en la toma de protesta presidencial, se demostrará.

Calderón sembró odio, ¿cosechará rencor? He aquí el reto toral del nuevo gobierno. Terminada la reyerta electoral, continuar la política por otros cauces: los comunicativos. Ganar los acuerdos y las coaliciones por medio de la comunicación.

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El periodista Jorge Fernández Menéndez entrevistó al doctor José Carreño Carlón. En el contexto de los párrafos anteriores versó la conversación. Se puede o no estar de acuerdo con las posiciones políticas de José Carreño, mas es improcedente escatimar un ápice su trayectoria periodística, experiencia académica, dominio teórico y desempeño profesional en el ámbito de la comunicación política.

Aquí el video de la entrevista.

martes, noviembre 07, 2006

La victoria que no fue...

...o del porqué perdió López Obrador


A finales de 2005, la directora de Consultores y Marketing Político, Gisela Rubach, fue entrevistada. Compartió sus pronósticos en torno a la elección presidencial. No tenía la certeza del triunfador. Pero sí de las condiciones en que se desarrollaría la contienda. Advirtió: seremos testigos de las campañas más negativas en la historia de este país.

En la década de los noventa, mientras el PRI acumulaba derrotas y la oposición ganaba terreno, se parafraseaba un refrán. A la sazón rezaba: desde que se inventaron los pretextos, se acabaron las derrotas electorales.

Rubach no se equivocó. Y la máxima popular, en la izquierda mexicana, se cristalizó.



A caballo entre ambos senderos, llega a la mesa de novedades La victoria que no fue (Grijalbo, 2006), reportaje a cuatro manos, que devela “las realidades, mitos y leyendas de la derrota de López Obrador”.

En poco más de 200 páginas, cohabitan la propaganda negativa de Calderón y su pléyade de asesores extranjeros, Fox y sus fobias, los empresarios y sus filias. Elba Esther Gordillo y los ex priístas. El IFE y sus tropiezos. El Tribunal Electoral y sus inconsistencias.

Así como, López Obrador y su soberbia. López Obrador y su exceso de confianza. López Obrador y sus incondicionales. López Obrador y sus errores. López Obrador y sus temores.

Óscar Camacho y Alejandro Almazán, los autores. Laureados periodistas –han recibido el Premio Nacional de Periodismo-, confeccionan un reportaje de largo aliento, que contribuye a deshilvanar la madeja que esta primavera y verano se tejió con hilos de rencor y mentiras, mitos y leyendas.

La victoria que no fue arroja pistas sólidas para, como dice el autor del prólogo, el también periodista Ciro Gómez Leyva, depurar hipótesis, “confrontar dudas y verdades acaloradas”.

De la decena de capítulos del texto de Camacho y Almazán, se desprende una doble sugerencia a) que no se repitan las desmesuras del Estado; y, b) que la izquierda mexicana se haga una autocrítica.

Autocrítica que impele a la izquierda mexicana a desprenderse de lastres dogmáticos; que de una vez por todas, entienda los cuatro aspectos fundamentales de la comunicación política en la sociedad actual, a saber:

1. La televisión es la principal fuente de información;
2. El aumento en la rivalidad entre medios y políticos por establecer la agenda pública;
3. La opinión pública, a través de las encuestas, es el vehículo para conocer las posturas y preocupaciones de los votantes y para generar respaldo público;
4. La necesidad de empaquetar sus ideas para consumo mediático, para lo que es menester contratar especialistas.

Vistos de forma desagregada, los tres primeros capítulos recorren el velo que cubre la cadena de errores, tácticos y estratégicos, causantes de la derrota lopezobradorista.

I. Vamos a ganar sin televisión;
II. La guerra sucia de Calderón;
III. La campaña soy yo.

En una elección presidencial con las características de la mexicana (personalizada y centrada en los medios de comunicación), el candidato que no usa la televisión está condenado a perder. Empero, el que más aparece en pantalla no tiene asegurado el triunfo.

Usar televisión electoralmente entraña fuertes dosis de dinero, sí, pero también de creatividad e inteligencia. En Andrés Manuel López Obrador y su equipo de campaña ambas estuvieron ausentes. Fueron quienes más spots percutieron. Y perdieron.

Las acciones de AMLO con los medios “no obedecían a una estrategia sino a un hartazgo”, destacan Óscar y Alejandro.

“Por eso, cuando en infinidad de ocasiones Andrés Manuel se ha dicho ser víctima de los medios, su discurso deja de lado todos los errores que tuvo en campaña: la ausencia de una estrategia real para medios electrónicos; su desdén hacia la prensa; su flojera para dar entrevistas”.

Ocupar propaganda negativa en unos comicios es políticamente incorrecto. Mas electoralmente eficaz. Obrador reaccionó tarde y mal. El meollo no estribaba en denunciar guerra sucia. Radicaba en convencer al electorado que el peligro para México no era él, sino Calderón.

Que ello hubiese representado catalizar y escalar el nivel de negatividad. Sin duda. Pero es parte de los costos de la democracia centrada en los medios.

El desarrollo de la comunicación política ha venido aparejado de la proliferación de especialistas: en sondeos, discurso, imagen, medios, etc. AMLO se equivocó. Creyó innecesario contratar expertos. La estrategia soy yo, consideró. Así le fue.

“Andrés fue el antimarketing”, señaló un lopezobradorista a los autores. “Se subestimó la tele. Fue una grave equivocación no entender que un spot vale más que tener tres plazas llenas”. Tenía el diagnóstico correcto. Lo ignoraron.

En La victoria que no fue. López Obrador: entre la guerra sucia y la soberbia, Camacho y Almazán se erigen docentes. Enseñan: “una buena táctica en una mala estrategia sólo alimenta la derrota”. Ésta, para infortunio de la izquierda, fue para su candidato.


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En adición, recomiendo tres de lecturas:

Ø Adelanto de La victoria que no fue, en la revista emeequis.
Ø Razones de la derrota de López Obrador, de Marcos Bucio.
Ø Los 10 errores más frecuentes en el Marketing Político, de Carlos Escalante.

El audio de una entrevista con Óscar Camacho.

El video de una entrevista con Camacho y Almazán.

lunes, octubre 30, 2006

Los miedos de los medios

Iniciemos de forma invertida. La conclusión: Resulta incompresible que la mejor página web de la prensa mexicana no incorpore enlaces en sus notas. Es deseable que los diarios mexicanos olviden atavismos que dificultan la navegación de sus lectores.

Veamos.

En el marco de la cobertura en torno al desalojo del centro histórico oaxaqueño por parte de la Policía Federal Preventiva, El Universal retoma lo difundido sobre el particular en dos diarios franceses: Le Figaro y Liberation.

Sin embargo, desestima ofrecer a sus lectores los enlaces de cada referencia. Los editores de el-universal.com se equivocan. Si suponen que sus lectores son monolingües. Si imaginan que sus lectores los abandonarán. Si consideran que al ofrecer un enlace externo, sus lectores no volverán.

Todo lo contrario: lo agradecerán.

La Internet plantea dinámicas de lectura distintas. La mirada exclusivamente hacia adentro es parte de un sistema de medios de comunicación ya rebasado.

Así lo advierte el doctor Ramón Salaverría, profesor de la Universidad de Navarra y experto en ciberperiodismo: “Internet reclama nuevas reglas de juego. Se acabó la endogamia mediática. Los lectores se la saltan. Y hacen bien. Si usted es editor de un cibermedio, téngalo en cuenta porque si no está abocado al fracaso”.

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El Universal: Ve Le Figaro “comprensible ” envío de tropas federales a Oaxaca.

Le Figaro: Mexico tente de calmer l'insurrection d'Oaxaca.

Liberation: Mexique : les forces fédérales investissent Oaxaca l'insurgée.

viernes, octubre 27, 2006

50 años de comunicación presidencial en México


Cuánta razón le asiste al académico Robert E. Denton cuando califica a los presidentes como seres especiales. Cuando hablan, los escuchamos. Queremos saber dónde están. Qué están haciendo. Y cómo lo están llevando a cabo.

Denton se pregunta qué los hace tan especiales, si ni física ni intelectualmente lo son. Algunos son obesos y altos, otros bajos y delgados. Emocionalmente tampoco tienen rasgos particulares: bajo presión unos se fortalecen, otros se quiebran.

La respuesta: todos y cada uno de ellos lideran, salvaguardan, determinan y encarnan un país. Y lo hacen, implícita o explícitamente, a través de la comunicación.

La Universidad Iberoamericana convoca a un coloquio para discutir el desarrollo de la comunicación presidencial en México durante el último medio siglo. Se realizará el próximo lunes 30 de octubre en el auditorio José Sánchez Villaseñor del campus Santa Fe. La entrada es gratuita, pero el cupo limitado.

Participarán los encargados de la comunicación de los presidentes Ruiz Cortines y López Mateos, Echeverría, López Portillo, De la Madrid, Salinas de Gortari, Zedillo y Fox.


Un encuentro de pronóstico reservado.

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En el coloquio 50 años de comunicación presidencial, Fausto Zapata, Luis Javier Solana, Otto Granados, José Carreño, Carlos Almada y Fernando Lerdo de Tejada, voceros durante los gobiernos de Luis Echeverría, José López Portillo, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo, respectivamente, coincidieron en describir las transformaciones en la interacción entre la presidencia, la sociedad y los medios de comunicación masiva.

Destacó la participación de Rubén Aguilar, no sólo por ser el portavoz del presidente en funciones, sino por su posición crítica hacia los medios. Aguilar explicó la función del vocero en la presidencia: posicionar el programa de gobierno del presidente Fox, fijando anuncios de suma importancia en la agenda política del país y evitar que los medios distorsionen la realidad del país.

“Es necesario hacer mejoras en la estructura de la vocería, que coadyuve en que los medios de comunicación dejen de hacer periodismo de opinión y asuman una postura más clara sobre el trabajo que lleva a cabo el gobierno federal”, estimó Rubén Aguilar.

En este link, un resumen completo del coloquio.

jueves, octubre 26, 2006

Otorgan Premio Ondas a Aristegui


La cadena española de radio SER entregó los Premios Ondas 2006, que cumplen ya su 53ª edición. Una de las galardonadas: Carmen Aristegui, por su noticiario Hoy por hoy, que se transmite de lunes a viernes por W Radio, propiedad de Televisa y Grupo Prisa.

El Premio Ondas Iberoamericano de Radio se le adjudicó a Aristegui por innovar el formato de los noticiarios matutinos, combinando la información con el entretenimiento e incentivar la participación de los oyentes. Pero, particularmente, por la cobertura que realizó de las elecciones presidenciales en México.

Los Premios Ondas se otorgan a los trabajos internacionales más sobresalientes de televisión, radio, publicidad, cine y música. En esta edición participaron 276 candidaturas de 21 países.

Aristegui es una de las periodistas más respetadas en México. Egresada de la UNAM y con una amplia trayectoria en los medios de comunicación masiva mexicanos, forma parte del equipo de CNN en español, es articulista del diario Reforma y conductora del mencionado espacio radiofónico.

Un botón de muestra del trabajo periodístico de Carmen Aristegui en los pasados comicios: aquí.

miércoles, octubre 25, 2006

Curso de periodismo de investigación, on line


El Knight Center para el periodismo en América de la Universidad de Texas en Austin ofrece el curso en línea “Herramientas para el periodismo de investigación”, totalmente en español.

El temario:
a) Introducción al periodismo de investigación y precisión;
b) El uso de los documentos en la investigación;
c) Investigación cualitativa;
d) Matemáticas para periodistas; y,
e) Localización de documentos en Internet.

“Herramientas para el periodismo de investigación” se impartirá completamente en línea e incluirá videos, lecturas, discusiones, tareas semanales y exámenes. Quienes concluyan satisfactoriamente el curso recibirán un certificado del Knight Center.

El curso, diseñado por la reconocida periodista argentina Sandra Crucianelli, es gratuito. Inicia el 6 de noviembre y concluye cinco semanas después. Las solicitudes se recibirán hasta el 30 de octubre.

Para llenar el formato de solicitud, dar un click aquí.

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Gracias a la columna Medios de por medio por el tip.

jueves, octubre 12, 2006

Alain Touraine: AL, incapaz de consolidar su democracia


5. Un error. Yerra quien traslada la geometría política al contexto latinoamericano. Aquella es propia de otras latitudes: Inglaterra, Francia, v. gr. Sistemas parlamentarios sólidos. No de democracias frágiles. Inmaduras. Incipientes.

4. Otro. Se equivocan en grado proporcional. Los que advertían un giro de América Latina a la izquierda, tras algunos resultados electorales. Y aquellos agoreros que invocan un quiebre a la derecha impulsado por los triunfos de Alan García en Perú y Felipe Calderón en México.

3. Una hipótesis. Latinoamérica, inamovible, prosigue como hace tres décadas. La razón: su incapacidad para subir a los movimientos sociales en el tren de los partidos políticos, que recorre las vías institucional y democrática.

2. Otra. La eventual llegada de AMLO a la presidencia de México, habría representado, por primera vez, el trabajo estrecho entre los movimientos sociales y las fuerzas políticas legalmente constituidas.

1. Un texto. Alain Touraine, sociólogo francés, dibuja un fresco de la realidad política latinoamericana actual. En la maqueta de su ensayo, publicado en la revista emeequis, se hilvanan los retazos del extenuante camino que América Latina ha recorrido para asentar sus feudos en territorio democrático.

viernes, octubre 06, 2006

Perfil del legislativo mexicano


El pasado 31 de agosto, una nueva legislatura (la LX) inició actividades. El poder legislativo se ha configurado actor principalísimo del sistema político mexicano. Mas su imagen pública es exiguamente positiva entre los ciudadanos. Un dato: de acuerdo con la Tercera Encuesta Nacional de Cultura Política, de 15 instituciones, el Congreso ocupa el onceavo lugar en confianza ciudadana.

La respetada casa encuestadora Consulta Mitofsky presentó su segundo informe sobre el perfil de los diputados federales mexicanos. Destacan algunos insumos informativos. Veamos.

De cada 10 diputados sólo dos son mujeres. El Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (Cofipe) exige a los partidos políticos, en su artículo 175, promover y garantizar “la igualdad de oportunidades y la equidad entre mujeres y hombres en la vida política del país, a través de postulaciones a cargos de elección popular en el Congreso de la Unión, tanto de mayoría relativa como de representación proporcional”. La equidad de género no se preserva.

La edad promedio de la legislatura es de 45 años. Sólo un tercio tiene menos de 39; 40 por ciento tiene entre cuatro y cinco décadas vividas. Y 30 por ciento tiene en su haber más de 51 años. El PRI se resiste a rejuvenecer: 43 por ciento de los integrantes de su bancada han vivido más de medio siglo. En el PAN convergen el mayor número de jóvenes (41.5 por ciento).

El 74 por ciento de los integrantes de la Cámara de Diputados cuenta con una licenciatura, de los cuales 23 por ciento posee alguna maestría; 22 por ciento no tiene grado universitario y del restante 4 por ciento no se obtuvo información. Los abogados pululan en San Lázaro: uno de cada cinco estudió Derecho.

La mayoría de las féminas y de quienes tienen más de 50 años fueron electos por representación proporcional. No es ocioso subrayar que la mayoría de los varones disputaron su escaño por el camino uninominal (63 por ciento).

Éstos son algunos de los rasgos de la LX legislatura. Habrá que seguir sus pasos en las arenas y territorios que constituyen el escenario político mexicano. Sus acciones y omisiones serán motivo constante y sonante de primeras planas.

miércoles, octubre 04, 2006

Un encuentro con Juan Luis Cebrián


No hay espacio para la duda: nos hallamos inmersos en un nuevo modelo de organización social. Lo mismo en lo político que en lo cultural. Tampoco, tiene paralelo el modelo de crecimiento económico, producción y distribución de bienes y servicios.

Somos testigos de más todavía: de nuevas formas de interacción o comunicación entre los individuos, y gestión del conocimiento e investigación del saber. Empero, cada paso hacia delante, nos presenta una realidad incontrovertible: estamos en la prehistoria de la Internet.

Juan Luis Cebrián, fundador del diario El país, nos conmina a andar con paciencia. En una entrevista para CNN en español, durante su visita en México con motivo de su participación en la 62ª Asamblea de la SIP, el autor de La Red reconoce el vertiginoso cambio del paradigma de organización social, y con ello los criterios de jerarquía, de orden y de autodeterminación individual y colectiva de las personas en las sociedades libres.

Con este telón de fondo, una pregunta salta a escenario: ¿habrá periódicos en el futuro? Dubitativo, Cebrián responde afirmativamente. Matiza: es necesario plantearnos si los periódicos serán necesarios, toda vez que pertenecen a una forma específica de organización social y política: la democracia representativa, coincidente con la emergencia de la Revolución Industrial y los estados nación.

Los diarios prácticamente no han cambiado desde hace dos siglos. Responden a otro universo moral, político y organizativo. El mundo actual está cambiando vigorosamente. Ante este panorama, Cebrián lanza un reto: es menester saber si los periódicos seguirán jugando el mismo rol nodal de configuración de la opinión pública, y si ésta seguirá tejiéndose a través de grupos representativos que ejercen determinado liderazgo sobre círculos más amplios.
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Aquí el vídeo de la entrevista.

lunes, octubre 02, 2006

La idiotez de lo perfecto


La política no es cuestión de recetarios. Así, cinco hombres lo esbozan: Carl Schmitt, Norberto Bobbio, Octavio Paz, Michael Oakeshott e Isaiah Berlin. La poesía, la filosofía y el derecho, los prismas por los que atraviesa su concepción de la política.

En su más reciente libro, resultado no de un plan de vuelo, sino del capricho del autor en su faceta de lector, La idiotez de lo perfecto. Miradas a la política., Jesús Silva-Herzog Márquez, académico y analista, reúne a esta quinteta de excepcionales pensadores de lo político.

La idiotez de lo perfecto exhibe en su galería ideas al tiempo lúcidas y contrastantes que nos ayudan a entender la complejidad de la política. Donde los actores políticos observan maniqueamente sólo dos tonalidades, Schmitt, Bobbio, Paz, Oakeshott y Berlin hallan una gama de grises. En momentos imponen la cordura. En otros, estalla la desmesura

Las opciones de la política con frecuencia son duras, con un cariz trágico. La política tiene costos. El bien no siempre es adversario del mal. Consistentemente, un bien está peleado con otro bien. Incluso, lo desplaza, sacrificando una idea que también puede ser valiosa.

Los bocetos trazados por la fina pluma de Herzog Márquez no tienen desperdicio. Reconocer los áridos senderos de la política, ataja el camino para transitar en el no menos complejo espectro de la comunicación política.

jueves, septiembre 28, 2006

Cuatro artículos

El Centro Interamericano de Gerencia Política, morada de los consultores políticos más renombrados de América, subió a su página cuatro artículos. Tres coyunturales: un par analiza el recién concluido proceso electoral mexicano; uno más describe las dificultades que el presidente colombiano, Álvaro Uribe, ha enfrentado en los primeros meses de su reelección. Y uno didáctico: los errores que no deben cometerse en una campaña electoral.

1. México: izquierda o derecha. Marcos Bucio, experimentado político mexicano, se cuestiona sobre la pertinencia de esbozar un perfil del votante mexicano a partir de una disyuntiva ideológica. De acuerdo con la teoría electoral norteamericana, la ideología como razón del voto ciudadano es un mito. Bucio esgrime argumentos en sentido contrario.
2. Las lecciones de México. Carlos Fara, reconocido consultor político, concluye que los comicios presidenciales en México son aleccionadores en los siguientes términos: a) una buena calificación al gobernante, no entraña satisfacción total del gobernado; b) liderar las encuestas por mucho tiempo no garantiza el triunfo en las urnas; c) el vínculo con la imagen de Hugo Chávez, inventado por el PAN, sí perjudicó a López Obrador; d) a pesar de su desgaste, los partidos políticos tradicionales no desaparecen; e) más que la de 2000, la de este año representa la verdadera elección de cambio en México.
3. Uribe II: un arranque difícil. Edulfo Peña, periodista de la redacción política del rotativo colombiano El Tiempo, identifica las vicisitudes que enfrentará el presidente colombiano, Álvaro Uribe, en su segundo periodo de gobierno. “La reelección hizo de Uribe un hombre con más poder, pero al mismo tiempo más atado a intereses de los políticos que lo ayudaron a ser elegido”.
4. Los 10 errores más frecuentes en el Marketing Político. Carlos Escalante, especialista en gerencia de campañas políticas, enlista la decena de yerros en los que no debe incurrir un candidato y su equipo de campaña, entre los que destacan: confundir el marketing político con el comercial, no usar recursos tecnológicos y basar una campaña electoral exclusivamente en la publicidad.

Una aclaración.

Carlos Fara concluye que México, con la elección presidencial de este año, arriba con éxito a la competencia electoral mediatizada. Incluso, le da la bienvenida. Se equivoca. La comunicación política en México es competitiva y está centrada en los medios desde hace, por lo menos, una década: la contienda electoral federal de 1997 abrió la puerta para, en ese año sí, darle la bienvenida a “la competencia electoral mediatizada”.

Los actores políticos mexicanos destinan cuantiosos recursos al diseño, instrumentación y difusión de estrategias de comunicación, a fin de obtener, ejercer y/o mantener el poder político. En 1997 se inaugura esta forma de hacer política. Se consolida con la campaña electoral de Vicente Fox, en 2000. Este año sólo se refrendó.