martes, agosto 31, 2010

Blogday 2010

Con este post, "recupero" mi blog, abandonado por mucho tiempo.

Y qué mejor día para "recuperarlo" que el Blogday, cuando debes emprender las siguientes acciones:
  1. Encontrar cinco nuevos blogs que consideres interesantes.
  2. Informar o advertir a los autores seleccionados tu recomendación para el BlogDay.
  3. Escribir una descripción corta y enlazarlos.
  4. Publicar una entrada el 31 de agosto, el BlogDay, mencionando los cinco blogs que recomiendas.

Sólo que yo adaptaré la primera indicación: recomendaré dos blogs que leo habitualmente; y sugeriré tres que recientemente sigo.

Así las cosas, mis recomendaciones son:

  1. Comunicación Política, de Francisco Seoane. Es el blog que mejor vincula las perspectivas académica, periodística y práctica de la comunicación política.
  2. Partidos Políticos e Internet. Xavier Peytibi es uno de los bloggers más activos en la red. Cada uno de los post que comparte entraña análisis, reflexión y buena documentación.
  3. Luis Arroyo no sólo es un apasionado de la comunicación política sino un experto en la materia. Hay que seguirlo para aprender de su conocimiento y experiencia.
  4. Comunicación electoral. Fuente inagotable de información valiosa sobre estrategia política y electoral, es el blog de la firma Mas Consulting. No debe estar ausente de cualquier blogroll que se precie.
  5. El Foro de la Comunicación Política es un blog con aspiraciones a convertirse en "think tank", cuya filosofía es "aportar elementos de profesionalización e independencia a la comunicación política en España", y en el mundo hispanoparlante, ¿por qué no?



Blog Day 2010

miércoles, octubre 15, 2008

Cómo será el último debate entre Obama y McCain



Hoy se llevará a cabo el tercer y último debate entre los candidatos a la presidencia de Estados Unidos, el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain. Los dos primeros encuentros fueron dominados por un solo tema: la crisis económica.


En el contexto actual, con la debacle financiera mundial como telón de fondo, no se prevé una transfiguración temática, antes al contrario, el debate seguirá centrándose en la economía así como en la capacidad para rescatar a Estados Unidos del atolladero en que lo deja George W. Bush, disyuntiva electoral que sin duda juega a favor de las aspiraciones de Obama, pues desplaza los temas de liderazgo y valores patrióticos, impulsados y capitalizados por McCain.


Para leer el post completo, ir al blog de German Angeli.


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Germán Angeli es una de las personas más brillantes que he conocido a través de Internet. Es un joven periodista argentino, radica en Buenos Aires y mantiene uno de los mejores blogs especializado en Web 2.0.

jueves, octubre 02, 2008

2 de octubre, 1968


Cuatro décadas después, entorno al 2 de octubre de 1968 se congregan dos grupos. Por un lado, aquellos quienes aún se sienten agraviados por los acontecimientos de aquella lúgubre tarde. Por otro, quienes dudan del legado libertario y democrático del movimiento estudiantil. Y, en medio de ambos, un tercero arroja luces para comprender la relevancia de lo sucedido hace cuatro décadas.


Luis Hernández Navarro habla de los "131 días que conmovieron a México" y le otorga a este periodo el calificativo de "sismo social urbano".  Blanche Petrich analiza el rol jugado por la "¡Prensa Vendida!" durante el verano y el otoño de 1968. 

Enrique Krauze llama la atención sobre la beatificación acrítica del movimiento estudiantil y convoca a desmitificarlo. Armando González Torres, por su parte, destaca la dicotomía en la que se bate el 68 mexicano: "rememora un ambiente de fiesta y bromas subversivas, pero también de tentaciones de violencia; alude a ideas y conceptos novedosos, pero también a la charlatanería y al infantilismo". 

Para José Woldenberg lo ocurrido en 1968 fue una masacre y razón de la fractura entre el gobierno y un amplio sector de la clase media "ilustrada", motor ulterior de los cambios democratizadores del país. Lorenzo Meyer asegura que, al día de hoy, "se nos sigue negando información básica" sobre las víctimas, los responsables por acción y omisión, las razones y los métodos.
 

miércoles, octubre 01, 2008

Proceso electoral México 2009

Hoy inicia formalmente el proceso electoral 2008-2009, que desembocará el día 5 de julio del próximo año, cuando comparezcan más de 70 millones de mexicanos ante las urnas. 

No está de más recordar que el próximo es un año intenso en términos electorales: se renueva la Cámara de Diputados, se eligen seis gobernadores, hay elecciones en 13 estados, 11 de las cuales son concurrentes con los comicios federales. En total, estarán en juego 1,595 cargos de elección popular.
Los siguientes son los números desagregados:


En esta elección, se pondrá a prueba la Reforma Electoral aprobada por el Congreso  el año pasado. El renovado IFE, con todo y nuevas funciones, obligaciones y presupuesto, tendrá frente así la nada fácil tarea de organizar uno de los procesos electorales más complejos de su joven historia.
Le daremos seguimiento. 
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Para descargar el calendario, dar un click aquí

martes, septiembre 30, 2008

¿Por qué ganó Vicente Fox en la elección presidencial del año 2000?



Gracias a un amigo, me llegó a las manos este libro, cuya existencia conocía, pero jamás había leído. Ahora lo reseño.

Comprender a la gente. Por qué ganó Fox.
Francisco Ortiz
Nuevo Siglo Aguilar, México, 2002.

I


El autor. Francisco Ortiz fue el coordinador general de mercadotecnia de la campaña presidencial de Vicente Fox en el año 2000. En Los Pinos estuvo al frente de la Coordinación General de Opinión Pública e Imagen de la Presidencia de la República hasta 2003, cuando pasó a ser el presidente del Consejo de Promoción Turística de México, cargo que dejó en 2006 para integrarse al equipo de Felipe Calderón, quien tras los dos primeros meses de campaña lo corrió.

Antes de su incursión en política, Ortiz estuvo al frente de las áreas de mercadotecnia de Richardson Vicks, Protec & Gamble, del Grupo Editorial Televisa y de Radiópolis. Su paso por estas empresas fue fundamental para establecer contacto con el entonces candidato Vicente Fox: Horario Macoy, renombrado head hunter de la firma Kornferry International, y a quien conocía desde sus años en Procter & Gamble, le llamó para ofrecerle trabajar en la campaña del aspirante presidencial.
Fox, durante su paso por Coca Cola, recurría a la firma donde trabajaba Macoy para buscar talentos que ocuparan cargos ejecutivos en la transnacional.

II

La estructura. El libro Comprender a la gente de Francisco Ortiz está integrado por seis capítulos, uno de los cuales –el sexto- contiene el testimonio de Santiago Pando, responsable de la estrategia creativa en la campaña de la Alianza por el Cambio (PAN-PVEM), coalición que postuló a Vicente Fox en el proceso electoral del año 2000.

Jorge G. Castañeda, secretario de Relaciones Exteriores durante la primera mitad del gobierno foxista, escribe el prólogo, en el que destaca la economía de palabras y la claridad expositiva de Ortiz para demostrar “hasta qué punto la competencia democrática contemporánea en México no podrá en adelante prescindir de los recursos estadísticos y de la mercadotecnia política como instrumentos vitales del éxito político electoral”.

Castañeda pone énfasis, además, en la importancia histórica que tiene para México el triunfo electoral de Vicente Fox, a quien reconoce el acierto de haber incorporado en su equipo a especialistas en mercadotecnia, “con Paco Ortiz a la vanguardia”, quienes, asegura, lograron adaptar sus conocimientos y habilidades a un fenómeno distinto: promover la imagen y el mensaje de un candidato activo, no la de un producto comercial pasivo.

III

El contenido. El título del libro, Comprender a la gente, proviene de una conclusión a la que llegó el autor después de nueve meses de intenso trabajo en la campaña presidencial, cuando se dio cuenta que “nuestro resultado más meritorio era que habíamos logrado entender lo que la mayoría de las personas pensaban y querían de México”. Siendo ésta una de las razones fundamentales por las que obtuvieron el triunfo, asegura.

El libro pretende responder a una pregunta: ¿Cómo se aplica la mercadotecnia en una campaña política? Cuestionamiento que hace las veces de hilo conductor.

La mercadotecnia permite a la política conocer las razones que motivarían a los votantes, que previamente se seleccionaron como receptores principales de los esfuerzos de una campaña electoral, “antes, después y en el momento de votar”. Ésta es base de la estrategia diseñada por Francisco Ortiz para el candidato Vicente Fox.

Ortiz explica en qué consiste su estrategia de campaña:

“…se concentró en la observación, el registro y la codificación de las variables que se debían fortalecer para que el candidato las tomara en cuenta en el momento de elaborar sus mensajes. Dichas variables se tradujeron en propuestas que orientaron y ayudaron a reforzar algunas actitudes del candidato…homogeneizar sus mensajes con el propósito que deseaba comunicar a los electores que aún no decidían por quién votar”.

En suma, todo el proceso electoral termina por convertirse en un llamado a un movimiento de conciencia que los ciudadanos debían realizar en su interior, un esfuerzo para conminarlos a confiar en el poder de su decisión, la que sería fielmente respetada, durante las elecciones del 2 de julio del año 2000.

El primer capítulo, intitulado Una campaña de conciencia, versa sobre los primeros acercamientos entre Ortiz y Fox, la incorporación de Ortiz al equipo de campaña, los diagnósticos preliminares, las propuestas estratégicas iniciales, algunas diferencias conceptuales, las dificultades de la comunicación gubernamental, la relación entre la mercadotecnia y la política y la estrategia general instrumentada para la elección presidencial.

Como resultado de su primera participación en una junta de evaluación de la campaña publicitaria y la estrategia de mercadotecnia, Ortiz concluye que “no había encontrado una estrategia clara y definida para el candidato, es más, ni siquiera había escuchado que alguien mencionara la estrategia publicitaria ni qué era ‘lo que se iba a posicionar’”.

De acuerdo con Ortiz, una estrategia publicitaria consiste en identificar tres factores fundamentales:

a. El beneficio primario del producto: qué es lo que ese producto o esa persona le va a proporcionar al público objetivo, en función de lo que ese público espera.
b. La razón por la que el consumidor va a creer en el beneficio que ofrece ese producto o esa persona.
c. El tono y el carácter del mensaje publicitario.

De esta forma, durante la planeación estratégica de “Fox como producto”, comienza a entender los atributos principales de Fox, pues “cada producto tiene características únicas que lo hacen especial, y una buena campaña debe saber comunicar esos atributos... Lo mismo se aplica en el campo de la mercadotecnia política”.

Para balancear su novatez en el campo de la mercadotecnia política, Ortiz revisa spots de campañas electorales extranjeras, sobre todo latinoamericanas. Acuerda con el publicista argentino Ramiro Aguya, de Lowe & Partners, el uso de algunos de sus comerciales, sobre todo de uno al que se conoce como Tontos y que en Argentina llamaban Estúpidos. El concepto de Ya se retoma y adapta de Brasil, Chile y Argentina.

La mejor campaña de las que revisa, a su parecer “excelente”, es la de Fernando De la Rúa, pues “se dirigió más a las emociones y los sentimientos nacionalistas del pueblo que a los aspectos fríos y racionales.

Una vez a cargo de la campaña, reorienta la estrategia. La primera decisión es: determinar con precisión el público objetivo: “hombres y mujeres mayores de 18 años con credencial de elector y que se encontraran en territorio nacional el 2 de julio del año 2000. La segunda: diseñar un plan de medios orientado a llegar a la mayoría de la audiencia televisiva, la cual se concentraba en las telenovelas o en los programas cómicos. Tercera: concientizar a la gente y darle seguridad de que en esa ocasión su voto sí iba a contar y ser contado, vencer la apatía de los votantes y animarlos a ir a las urnas.

Ortiz explica, con notables carencias teóricas, la distinción entre opinión pública y opinión publicada, para asegurar que “la opinión en México se rige por lo que se escucha en la calle o por lo que piensa la gente común y corriente”. Además, califica como imparcial el comportamiento de los medios de comunicación durante el proceso electoral, si bien “ninguno de ellos nos apoyó abiertamente”, la mayoría “se portaron neutrales”.

En una especie de autocrítica, reconoce que la expectativa generada por la campaña fue tan grande que al llegar al gobierno “todos hubiéramos querido ver los cambios más rápidamente”. Y en lo que parece una justificación, ejemplifica: “Pero no es lo mismo ver un auto desde afuera y decir que sí lo puedes manejar que subirte y encontrar la palanca de velocidades doblada, el clutch gastado, el tanque de gasolina vacío, la vestidura rota, el volante suelto y las luces direccionales fundidas”.

Segundo capítulo: Comunicación y Mercadotecnia Política. En él se detalla el arribo de un nuevo profesional en la política: “la persona responsable de la mercadotecnia en las contiendas electorales”. Se destaca, asimismo, la relevancia de la estadística para la mercadotecnia política que permite “armonizar el mensaje con la esencia del candidato”.

Se establecen las diferencias entre la mercadotecnia comercial y la mercadotecnia política, centradas básicamente en el interés lucrativo de la primera frente al interés público de la segunda; la promoción de productos y servicios de aquella, y la promoción de personas y propuestas de ésta. La gran diferencia entre ambas, según Ortiz, es que “la mercadotecnia política no se ocupa de un mercado en específico…su materia es la sociedad y todo su amplio abanico”.

Para diseñar un mensaje publicitario, Ortiz recomienda tres pasos fundamentales:

1. Tomar en cuenta las necesidades de la sociedad.
2. Identificar claramente al público objetivo.
3. Colocar el mensaje en los medios idóneos.

Esto es, la mercadotecnia política debe potenciar la imagen del candidato y su propuesta de gobierno, traducirlas en mensajes que puedan ser entendidos por el público objetivo y colocarlos en los medios más efectivos para alcanzar la meta establecida.

En este apartado, nuevamente con bases endebles, Ortiz reconoce la importancia del estudio científico de la comunicación, analiza el modelo clásico de comunicación, intenta fallidamente explicar la relación entre comunicación e interacción, no termina de definir el término mercadotecnia (sobre el cual no hay un consenso entre los especialistas), y subraya la importancia de la investigación del mercado en el proceso mercadotécnico.

En el tercer capítulo, Opinión Pública y Medios, confunde, enreda y se pierde en un laberinto cuando pretende distinguir entre comunicación masiva o colectiva y comunicación pública. Ortiz elucubra y se atreve a decir que “mientras para los estadounidenses mass communication es lo mismo que public communication, para los franceses mass communication es sinónimo de comunicación de masas, como resultado de un proceso y no como el proceso mismo”.

Cuando intenta definir el término opinión pública, encuentra mejores asideros y se sostiene para decir que la opinión pública alude a “los conceptos sobre cuestiones de interés nacional, expresados libre y públicamente por personas ajenas al gobierno que expresan su derecho a que sus opiniones puedan influir o determinen las acciones y las estructuras gubernamentales”.

El Desarrollo de la estrategia de campaña se describe en el cuarto capítulo. Después de 71 años de gobiernos priístas, en el ánimo de la gente permeaba un anhelo de cambio. Para realizar el cambio, “quien contendiera por la Presidencia de la República debía realizar una campaña mercadotécnica eficaz y contundente”.

Para lograr ese propósito, la estrategia propuesta por Francisco Ortiz es:

1. Concientizar a la población sobre el poder de la decisión que tomarían y expresarían a través de su voto.
2. Demostrar a la gente que sus propuestas por fin serían tomadas en cuenta.
3. Utilizar el carisma del candidato y la fortaleza de sus ideas para que la gente viera en él la posibilidad real del cambio.

La estrategia se basa en un principio:

“El resultado de una elección está directamente relacionado con el efecto de atracción emocional hacia el candidato”.

La instrumentación de la estrategia se resume en las siguientes líneas:

“Tanto en nuestros folletos, espectaculares y otros materiales impresos y videos, tuvimos como meta atraer a la población, mediante la identificación emocional y la cercanía con un candidato capaz de comprenderlos, de ‘ponerse en sus zapatos’ y convivir con todo tipo de personas: lo mismo con niños y niñas de la calle, que con estudiantes, comerciantes y el sector empresarial. Un candidato que convivía con todos los sectores de la población, hablándole en su mismo lenguaje, y recibiendo las favorables respuestas que se observan en los resultados de las encuestas realizadas”.

Adicionalmente, en este capítulo se describe el diseño de las muestras utilizadas en los estudios estadísticos realizados durante la campaña. Se presenta una sucinta historia del PAN, así como una apretada biografía de Vicente Fox.

Capítulo quinto. Este apartado está dedicado a explicar la necesidad que tenía Vicente Fox de debatir, como cualquier candidato challenger; a describir los entretelones de las negociaciones de los debates, desde “el banquito” que pidió el equipo de Francisco Labastida hasta los ensayos que se llevaron a cabo en la casa de campaña del candidato del PAN; a recordar el éxito obtenido en el primer debate, la importancia de los ensayos, la negociación del segundo debate, la mutación del “martes negro” en “martes de la suerte”, cómo pasa Vicente Fox a ser el candidato del “hoy, hoy, hoy”.

Sexto y último capítulo. Santiago Pando comparte cuál es la visión de un publicista sobre la política, esgrime las razones por las que decidió hacerle la campaña a Vicente Fox, enlista las personas que integraron su equipo de trabajo y describe el desarrollo de la estrategia creativa.
Pando, siendo presidente de Lowe & Partners en México, es invitado por Enrique Gibert, amigo suyo, a sumarse a la campaña de Cuauhtémoc Cárdenas. Casi al mismo tiempo, Francisco Ortiz lo invita a la de Fox. Frente a tal disyuntiva, Pando recurre a su hijo Dany y le pide su consejo. “Él, ajeno a todos los detalles del negocio, sin dudarlo me dijo que me fuera con Vicente Fox”.

Diseña una estrategia, aunque él considera que esa propuesta sólo se podía llevar adelante mediante una alianza. La estrategia es: desenmascarar al sistema, hacer una guerra de conciencia, lograr el despertar de la gente por medio de una campaña dirigida más al corazón que a la razón, un terreno que el PRI desconocía.

El publicista de Fox reconoce la importancia de la coalición del PAN con el Partido Verde, ya que, gracias a esta unión, el PAN no firma los comerciales sino la Alianza para el Cambio. Habla, también, de la importancia de la marca, la importancia del “Ya”: la ventaja del “Ya” consistía en “ser más que una frase publicitaria, un mantra curativo de un karma que cargábamos desde hacía muchos años. ‘Ya’ es una palabra abierta que invita a ir hacia adelante, que da valor. ‘Ya la hicimos’, ‘Ya ganamos’, se relacionaba directamente con el ‘Ya chingamos’, que es tan mexicano”.

Pando habla de lo que él llama El factor Lowe. La mayoría de su equipo de trabajo lo importa de esta firma internacional de publicidad. El socio de Lowe en Argentina, Ramiro Aguya, fue el responsable de la campaña de Fernando de la Rúa, en cuya campaña se inspiraron. Miguel Sokoloff de Colombia, socio de Lowe en ese país, hizo la campaña de Pastrana y del chileno Ricardo Lagos, de cuyas campañas también tomaron elementos para adaptarlas al contexto mexicano.

En su equipo creativo está el director de cine Carlos Carrera, realizador del largometraje El crimen del Padre Amaro, y el músico de teatro Tonio Calvo, quien se encarga de la música del spot “México, 3 de Julio del 2000” (versión larga).

IV


En síntesis. La estrategia de campaña desplegada por Vicente Fox durante el proceso electoral
de 2000 se puede resumir en siete líneas de acción:

1. Llamar a un referéndum sobre un gran tema.
2. Manejar un estilo de liderazgo cercano a la gente y desafiante al sistema.
3. Convocar a una gran alianza ciudadana por el cambio.
4. Lanzar un mensaje de cambio y futuro.
5. Difundir publicidad alegre y emotiva.
6. Concentrarse en el arranque de la campaña (o aún desde antes).
7. Usar las encuestas y los debates para polarizar al electorado, y llamar al voto útil.

V

Notal final. Los mejores pasajes del libro de Francisco Ortiz se hallan al principio y al final: en efecto, en el prólogo y en el capítulo sexto: ambos fueron escritos por manos diferentes a las del autor.

viernes, junio 27, 2008

La campaña de Barack Obama




Nada será igual en la política de Estados Unidos. Un hombre negro, con un discurso nuevo y fresco, desafió y derrotó a una mujer blanca, con todo y su vieja maquinaria política. Barack Obama contra Hillary Clinton.

Obama recorrió el camino para convertirse en el primer candidato presidencial de raza negra de uno de los dos partidos más fuertes en Estados Unidos, con una campaña que se apoya fuertemente en su pasado y acentúa la importancia de la esperanza y la oportunidad.

Así lo consideran los jóvenes, el segmento de la población estadounidense que mayoritariamente le ha brindado su respaldo. De acuerdo con una encuesta publicada por la revista Time, el 74% de los jóvenes entre los 18 y 29 años está prestando atención en la elección presidencial, 32 puntos porcentuales más que en 2004 y 61 puntos porcentuales más que hace 8 años .

El 29% de este importante segmento del electorado declaró que de haber elecciones en su estado, votarían por Barack Obama; 20% por Hillary y 9% por McCain.

Estos datos no reflejan sino el agotamiento del viejo modelo de hacer campaña basado en la videopolítica. Barack Obama ha refrescado la política norteamericana, cediendo el paso a un nuevo modelo de hacer política que apunta hacia la relación misma del político con el ciudadano y la utilización de nuevos medios para comunicarse con el ciudadano, la Internet principalmente.

En el viejo modelo, el que representa John McCain, las campañas son verticales del político hacia el electorado, frente a las del nuevo modelo, horizontales, participativas donde el político y la gente forman un equipo para gobernar.

En el viejo modelo las campañas sólo sirven para mantener el status quo, son más de lo mismo. En el nuevo modelo las campañas sirven para promover el cambio. Las campañas del viejo modelo promueven el cambio, en la nueva forma de hacer política se hacen campañas de esperanza.

En el viejo modelo las campañas apuestan a la movilización tradicional, a la estructura partidista. El nuevo modelo gira en torno a campañas de movilización participativa a través de nuevas tecnologías (Yes, we can).

Las viejas campañas aún fundamentan la difusión del mensaje en la televisión y utilizan la Internet como una herramienta más. En las nuevas campañas, el mensaje se difunde a través de las Nuevas Tecnologías de Comunicación de forma integral motivando la interacción.

El viejo modelo sigue utilizando la estructura de los partidos. El nuevo apuesta por las redes ciudadanas. El Marketing Político para aquellas sirve para generar expectativas, el Marketing Político en éstas funciona para motivar la participación.

En el viejo modelo funciona la política de masas, en el nuevo la comunicación boca en boca (viral).

El viejo modelo es administrado por políticos corruptos, mentirosos y cínicos. La construcción del nuevo modelo requiere de una nueva clase política, con valores. Las campañas viejas son posibles gracias al dinero de los grupos de interés, las nuevas campañas funcionan gracias al dinero de los ciudadanos.

En este contexto es donde surge el movimiento a favor de Barack Obama. Un movimiento que representa a la GENTE, el CAMBIO, la ESPERANZA y el FUTURO, frente a lo que representa John McCain: MÁS DE LO MISMO, PASADO, EXPERIENCIA, GRUPOS DE INTERÉS.

En este contexto, no es aventurado decir que Barack Obama será el próximo presidente de los Estados Unidos de América.


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Este texto se publicó originalmente en el periódico El Tiempo, de la ciudad de Monclova, Coahuila.


Y se complementa con la presentación que realizó Mentor Tijerina en el Seminario Internacional de Estrategias Electorales, que se llevó a cabo en las instalaciones del ITAM, en la ciudad de México, el 9 y 10 de abril de este año.

viernes, febrero 15, 2008

Gobernará la izquierda por primera vez en Cancún


Con una clara estrategia a favor del cambio, Gregorio “Greg” Sánchez, candidato de la coalición de izquierda Con la Fuerza de la Gente, obtuvo el triunfo electoral el pasado 3 de febrero en Benito Juárez (Cancún), Quintana Roo, el destino turístico más importante de México y América Latina.


La victoria de Greg Sánchez en Cancún cristalizó el crecimiento electoral sostenido que el Partido de la Revolución Democrática registró en Benito Juárez desde hace prácticamente una década. Entre 1999 y 2005, el PRD duplicó su nivel de votación pasando de 29 mil a 58 mil votos, lo que representa un crecimiento del 100%. En las tres elecciones de Presidente Municipal comprendidas en ese periodo (1999, 2002 y 2005) la diferencia entre el partido ganador y el PRD osciló entre los 600 y 2,700 sufragios.

Cabe añadir que en los últimos tres procesos electorales locales, la participación de los cancunenses tuvo un techo de 50% (2005) y un piso de 32.5% (2002). En 2005 se llevaron a cabo elecciones generales (gobernador, alcaldes y diputados locales); en 2002 fueron intermedias y sólo se renovó el Congreso local y los Ayuntamientos. Es decir, el nivel de participación previsto para la elección de este año, 2008, era similar al de hace seis: ligeramente superior al 30%. Y así fue: sólo 139,707 electores de una lista nominal de 365,626 comparecieron ante las urnas, equivalente al 38.21% de participación.

Poniéndola en perspectiva, la investigación electoral arrojaba un escenario muy claro de alta competitividad y baja participación en la elección de Presidente Municipal de Benito Juárez para el periodo 2008-2011. Con este telón de fondo, Publicum Estrategias confeccionó un planteamiento estratégico para la campaña de Greg Sánchez basado en: la estrategia, el candidato y el partido, estrictamente en ese orden.


El cambio que quiere la gente

Greg Sánchez se apoderó del tema del cambio. En su campaña prevaleció el factor local, aprovechando el descontento de los benitojuarenses por los malos resultados de la administración municipal en turno, y llamó a un cambio de Gobierno generando un movimiento ciudadano alrededor del llamado a sacar al PRI del Palacio Municipal.

De esta forma, Greg definió el sentido de la elección y la contienda fue de dos: PRI – PRD. La candidatura de Greg, al mismo tiempo, polarizó con la del candidato del PRI, Víctor Viveros, a quien calificó como “más de lo mismo” y acusó de representar al pasado.

La disciplina que la campaña mantuvo en el mensaje a favor del cambio resultó toral para el triunfo.


Las elecciones internas, el liderazgo ciudadano y la agenda social

La candidatura de Greg Sánchez salió fortalecida del proceso interno del PRD a pesar del enfrentamiento con Juan Ignacio “El Chacho” García Zalvidea, ex líder del PRD en Quintana Roo y ex alcalde de Cancún (durante el proceso electoral renunció a la dirigencia local del PRD y se fue a apoyar la campaña de Víctor Viveros).

Declarado candidato del PRD, Greg concretó con el PT y Convergencia la coalición Con la Fuerza de la Gente, táctica que diluyó el nombre de los partidos, potenció el de la coalición y robusteció el liderazgo ciudadano de Greg, cercano a la gente, con sensibilidad y carisma.

Greg presentó, asimismo, una batería de propuestas de alto impacto social ad hoc con la agenda ciudadana. Los temas prioritarios fueron: seguridad, pavimentación y limpieza.

Aire y Tierra

Greg Sánchez articuló sus campañas de aire y tierra. Por un lado, mantuvo una presencia mediática constante teniendo como columna vertebral un mensaje ciudadano con enfoque local. La estrategia de aire fue vistosa, festiva y propositiva.

Y, por otro, cumplió con un fuerte plan de recorridos casa por casa; ganó las calles con una presencia permanente en cruceros; y aventajó a sus adversarios al asistir a todos los foros ciudadanos locales a los que fue convocado. La campaña, además, combinó el contacto ciudadano con eventos magnos, de arrastre.


Voto útil

Otro factor clave que jugó a favor del candidato de la coalición Con la Fuerza de la Gente (PRD-PT-Convergencia), fue el llamado que hizo a los simpatizantes del PAN a favor del voto útil.

La convocatoria a no desperdiciar el voto surtió efecto: los candidatos de Acción Nacional a diputados locales por los distritos X, XI, XII y XIII que integran el municipio de Benito Juárez, en conjunto recibieron 20,851 sufragios, equivalentes al 14.97% de la votación, mientras que Patricia Sánchez, candidata a la alcaldía, obtuvo sólo el 11.51%, es decir, 16,091 votos.

La diferencia entre la votación a favor de los candidatos a diputados locales y la de Patricia Sánchez fue de 4,760 votos, 3.46 puntos porcentuales.


El colapso del PRI Movilizador

Como Publicum Estrategias lo advirtió en 2007[1], el PRI Movilizador, aquel que cuenta con modernos sistemas de movilización focalizada y de la base, que no consulta a la gente para elegir a sus candidatos, que pocas veces atrae el voto volátil, que difícilmente mantiene la unidad, que no puede reducir el voto antiPRI y no tiene un mensaje de futuro, en un escenario de alta competitividad, como fue el caso de Cancún 2008, se colapsa.

El PRI se equivocó de candidato y falló en posicionarlo. Postuló a Víctor Viveros, un político con una imagen desgastada, que competía por segunda ocasión para Presidente Municipal de Benito Juárez (compitió en 2002, aquella vez perdió frente al Chacho García Zalvidea).

Víctor Viveros, por su parte, nunca pudo explotar sus fortalezas ni las de su partido: experiencia política, capacidad administrativa, liderazgo partidista, buena evaluación del Gobierno estatal. Frente a la claridad y disciplina de Greg Sánchez en su mensaje, Viveros tuvo inconsistencia y vaguedad en el suyo, reflejo del escaso rigor que siguió en su estrategia.

Otro factor determinante para que no alcanzara el triunfo Viveros, fue el no haber pactado una coalición más amplia que incluyera al Partido Nueva Alianza. El PANAL obtuvo prácticamente 6 mil votos, equivalentes al 4.30% del total de la votación. La diferencia entre Viveros y Greg fue menor a un punto porcentual.

La campaña de Víctor Viveros mostró varios enfoques, acaso motivada por la intervención de “muchas manos”. Finalmente, se concentró en su estrategia de tierra y quedó a 1,089 votos del triunfo.


Videos de la campaña:


1. "Secreto a voces".


2. "Spot prohibido por el IEQROO".


3. "Basura".


[1] Cfr. La Alternancia de la Alternancia, Publicum Estrategias, México, 2007. Derechos Reservados.


viernes, noviembre 30, 2007

Recuento electoral 2007


En 2007 hubo 15 procesos electorales en 14 estados para elegir 1,708 autoridades locales. Los estados en los que hubo elecciones fueron: Baja California, Durango, Sinaloa, Zacatecas, Aguascalientes, Michoacán, Tlaxcala, Puebla, Oaxaca, Chiapas, Yucatán, Veracruz, Tamaulipas y Chihuahua.

En tres estados hubo elección de Gobernador: Yucatán, Baja California y Michoacán. En el resto de los estados se verificaron elecciones de ayuntamientos y diputados locales.

En las 14 elecciones se registraron 31.9 millones de votos, de los cuales el PRI recibió el 42%, el PAN, 32% y el PRD, 16%.

Éstos son los datos y cifras más relevantes de los procesos electorales del 2007:

PRI

* Recuperó Yucatán después de haberlo perdido hace 6 años.
* Ganó 9 de las 14 capitales que estuvieron en juego, incluyendo 3 de estados donde no gobierna: Aguascalientes, Morelia y Tlaxcala.
* Ganó todos los distritos electorales en 4 estados: Durango, Puebla, Oaxaca y Tamaulipas. En Veracruz ganó 28 de 30 distritos.
* Obtuvo el triunfo en 60% de las 1,218 presidencias municipales. Respecto al 2001 pasó de 600 a 727 municipios ganados, un crecimiento del 21%.
*Su nivel de votación fluctuó entre 55% y 22%, obteniendo el índice más alto en Tamaulipas y el más bajo en Tlaxcala.

PAN

* Conservó Baja California y perdió Yucatán.
* En Michoacán prácticamente duplicó su votación respecto del 2001: pasó de 247 mil votos a 490 mil.
* En comparación con el número de presidencias municipales ganadas hace 6 años, tuvo un retroceso del 38% al pasar de 326 a 236.
* El porcentaje de votación más alto lo obtuvo en Baja California (48%) y el más bajo en Oaxaca (13%).

PRD

* Retuvo Michoacán con sólo 5 mil votos más de los obtenidos por Lázaro Cárdenas Batel hace 6 años (557 mil en 2001 frente a 562 mil en 2007).
* Pasó de 235 a 188 presidencias municipales ganadas en relación con 2001.
* En la mitad de los 14 estados, recibió menos del 10% de la votación siendo Baja California la entidad donde obtuvo el nivel más bajo: 2.5%.

En 2008 habrá comicios en seis estados: Baja California Sur, Coahuila, Guerrero, Hidalgo, Nayarit y Quintana Roo. No estará en juego ninguna gubernatura.


jueves, octubre 04, 2007

La mafia nos robó la presidencia



De los cinco candidatos a la presidencia que compitieron en 2006, sólo dos han publicado su testimonio. Uno, Roberto Madrazo del PRI en su libro La traición (Planeta, 2007). El otro, Andrés Manuel López Obrador en La mafia nos robó la presidencia (Grijalbo, 2007).

El origen del texto del ex jefe de gobierno del DF es una serie de entrevistas que el cineasta Luis Mandoki le hizo para la realización de un documental sobre su vida y trayectoria política, incluyendo el desafuero, la elección presidencial y el conflicto postelectoral del año pasado.

López Obrador escribe sobre un pliego de 300 hojas su bitácora de viaje. Desde Tabasco hasta la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, pasando por la presidencia estatal del PRI en Tabasco, la búsqueda de la gubernatura de su estado natal y el liderazgo nacional del PRD .

El primer capítulo titulado “Tabasco y otras cosas” incluye aspectos personales de AMLO, pero también políticos. Obrador narra sus primeros años en ese estado que “es más agua que tierra”, del que partiría para estudiar en la UNAM y al que regresaría de la mano de Carlos Pellicer primero, y de Enrique González Pedrero después, pero también volvería para competir por el gobierno estatal en dos ocasiones (1988 y 1994).

En el segundo capítulo, describe su paso por la presidencia nacional del PRD entre 1996 y 1998, periodo en el que el partido arrasó en el Distrito Federal en las elecciones federales intermedias y ganó las gubernaturas de Zacatecas, Tlaxcala y pavimentó el camino para hacer lo mismo en Baja California Sur en 1999, año en el que se coaligaría con el PAN para destronar al PRI en Nayarit.

Su gestión al frente del Gobierno de la capital del país, la instrumentación de las políticas sociales a favor de grupos vulnerables, la construcción del segundo piso del periférico, el Paraje San Juan, el predio El Encino, los videoescándalos y el desafuero son descritos en el penúltimo capítulo.

En la cuarta y última parte, López Obrador pone en papel lo que ha repetido frente a los medios de comunicación: el 2 de julio de 2006 se fraguó un fraude electoral en su contra. Antes de concluir, advierte que este año, 2007, el 4 de enero, comenzó su gira por los municipios del país, ya que como alguna vez declaró Juárez: “Sólo le han quitado una pluma a nuestro gallo”.

El texto incluye información importante sobre la evolución de la comunicación política en México.

En la página 63, AMLO recuerda que en 1996 “a los partidos políticos de oposición no se les permitía ni siquiera contratar publicidad para comunicarse por televisión”. Diez años después, él sería el contendiente con más spots en las pantallas de televisión.

En la página 94, Andrés Manuel describe a los capitalinos como gente excepcional, progresista, “generosa, informada, consciente y avispada”. Por eso, en el DF “no se puede manipular, aquí la televisión no pasa”.

Y añade: “Cuando se hacen encuestas entre los capitalinos y se les pregunta: ¿usted cree que la televisión informa o manipula?, el 50 por ciento responde: Manipula”. En 2006, el ex candidato de la Coalición por el bien de todos (PRD, PT, Convergencia), gastó en compra de espacios para difundir mensajes por televisión: 357.2 millones de pesos.

López Obrador, también, exhibe su opinión sobre el marketing político. “La campaña no se limitó a la publicidad o a la mercadotecnia, porque no se trataba de introducir un producto al mercado, sino de postular y transmitir ideas para la transformación del país.

“Además, las campañas que se sustentan únicamente en la publicidad requieren mucho dinero y nosotros no estábamos dispuestos a conseguirlo a cambio de subordinar principios y decisiones futuras, sometiéndonos a grupos de intereses creados” (p. 186).

En efecto, el equipo de campaña de AMLO estuvo integrado por incondicionales, gente de partido o ex colaboradores en el gobierno del DF. No contrató consultores. En su equipo cercano no hubo especialistas.

Además, en el contexto de la elección de 2006, entre las páginas 210 y 217, están las respuestas al porqué perdió la presidencia el abanderado del PRD. Éstas son sus palabras:

1. El “PAN promovió ante el IFE…la realización de un debate entre candidatos. Como sabía que tenían toda una estrategia en medios para hacerme aparecer en el posdebate como perdedor, decidí no participar”.
2. En los meses de abril y mayo, “no sólo era ‘un peligro para México’, me parecía a ‘Hugo Chávez’, iba a ‘endeudar al país’, ‘a expropiar bienes de las clases medias’, a limitar que ‘sólo se tuviera un departamento, un carro y dos hijos por familia’, sino que se difundían supuestos estudios psicológicos sobre mi persona, donde aparecía como desquiciado.
3. “Había quienes, con ínfulas de superioridad, contaban, entre otros chistes, que era el Whiskas (marca de un alimento para gatos), porque ocho de cada diez gatas (trabajadoras domésticas) me preferían”.
4. “A pesar de toda la guerra sucia, al final de la campaña manteníamos la delantera en casi todas las encuestas”.
5. “Sin embargo, la estrategia de Fox, Salinas, Elba Esther Gordillo, Calderón y otros de la misma pandilla era, para entonces, no permitir por ningún motivo nuestro triunfo”.

De estos cinco puntos se desprenden los factores clave del fracaso de AMLO:

1. Ausencia en el primer debate.
2. Publicidad negativa del PAN.
3. “Guerra sucia” .
4. Lectura incorrecta de las encuestas.
5. Acción concertada de grupos de interés.

El lector puede o no estar de acuerdo con el autor del libro, pero lo que no se le puede escatimar a La mafia nos robó la presidencia es que es un texto imprescindible para entender por qué el propio Andrés Manuel López Obrador se quedó a 250 mil votos de conquistar la presidencia de la República.



miércoles, septiembre 12, 2007

Reforma Electoral en México

En México se debate una nueva reforma electoral que modifica y adiciona varios artículos constitucionales. Sobre el particular, tuve un intercambio de opiniones con dos consultores políticos, Mentor Tijerina y Gabriela Salazar.

La posición de Mentor es diferente a la que sostenemos Gabriela y el autor de este blog respecto de la prohibición a los partidos y candidatos para contratar espacios en radio y televisión, así como de la limitación al uso de los tiempos oficiales para la difusión de spots.

Les comparto el electrónico intercambio epistolar:

Para: Mentor Tijerina, Gabriela Salazar, Roberto Garza
De: Armando Rocha
Asunto: Reforma Electoral

La democracia mexicana no surge de un pacto fundacional sino de una serie de reformas al marco normativo que regula las campañas electorales, incluidos dos aspectos fundamentales: el financiamiento (público) de los partidos y el acceso a los medios de comunicación masiva.

En efecto, en la medida en que los partidos políticos de oposición durante el régimen priísta ganaron más espacios de poder a través de las urnas, tuvieron acceso a más financiamiento público y eso les permitió incrementar su presencia en los medios de comunicación, especialmente en la televisión.

Más todavía, el acceso a una mayor cantidad de recursos económicos permitió a los partidos profesionalizar sus campañas, es decir, los partidos tuvieron la posibilidad de contratar a asesores, especialistas y expertos en diferentes disciplinas a fin de confeccionar mejores estrategias para persuadir al electorado.

Es un hecho que las reformas electorales, desde la LOPPE de 1977 hasta la de 1996, han impulsado la pluralidad y la competitividad políticas.

Sin embargo, una revisión rápida a las elecciones federales de los últimos 10 años, permitiría observar que de las cuatro que se han llevado a cabo, sólo la primera, la de 1997, está exenta de escándalos vinculados con dinero.

Los principales partidos políticos (PAN, PRI, PRD) han protagonizado los tres casos más sonados: Pemexgate, Amigos de Fox y Videoescándalos. Y la razón para recurrir a fuentes ilegales de financiamiento ha sido la misma: comprar más espacio en los medios de comunicación.

Conviene, asimismo, recuperar un dato de la última elección federal que en mayo de este año difundió la Comisión de Fiscalización del IFE: se desconoce quién solventó el gasto de 281 mil spots que los partidos no reconocen como suyos, y que equivalen a 37% de los 757 mil anuncios que se detectó fueron transmitidos durante la campaña electoral de 2006.

La misma Comisión de Fiscalización informó que en la campaña electoral de 2006, de los 2 mil 62 millones de pesos gastados en medios electrónicos, la televisión captó 67.05%, la radio 28.53% y la prensa escrita 4%.

Con lo anterior quiero argumentar que lo que hace 10 años funcionó, abrió la puerta a la competitividad y garantizó la pluralidad, hoy se pervirtió. Ni los partidos políticos, ni los ciudadanos están ganando con ese derroche de recursos, sino las televisoras (particularmente Televisa) que ven robustecer sus arcas cada tres años.

Por ello, creo que, como lo contempla la Reforma Electoral, se deben recortar los tiempos de campaña, reducir el financiamiento público a los partidos, impedir que los partidos y candidatos compren espacios en medios electrónicos y limitar sólo a tiempos oficiales la emisión de spots.

Sin duda esta reforma está incompleta, pero creo que es un avance que puede servir de plataforma de lanzamiento de próximas iniciativas más integrales.
Armando Rocha
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A mí me preocupa la prohibición tajante para que cualquier persona a no ser el IFE pueda contratar spot en televisión. Es el sistema francés, pero en Francia las condiciones son muy diferentes, se trata de una democracia madura, con ciudadanos bien informados.En México no hay que olvidar que la video-política fue pieza clave de la democratización de México y de la apertura del viejo sistema autoritario. Ahora se están volviendo a cerrar los espacios televisivos con medidas drásticas, que no están bien redactadas y que se prestan a discusión.Mis puntos son los siguientes:

Estoy a favor de que se limite la video-política como medio para rescatar el contenido sustantivo de la política, tal como expresa Al Gore en “The Assault on Reason”, o Joe Trippi en “The Revolution will not be Televised”.

Sin embargo, creo que la contratación de spots debió de haberse restringido a los periodos de campaña. Estoy a favor de la restricción no de la prohibición. Estoy en contra de que se prohiba a las personas contratar spots televisivos, pues pienso que con ello sí se limita la libertad de expresión.

Me preocupa que se dé al traste con la video-política pues en México todavía no tenemos al Internet como medio sustituto. Hay, inclusive, una pasaje del ante-proyecto que no deja de sorprenderme, y que no he comprendido en su totalidad, y es el hecho de que las prohibiciones de los spots políticos también rigen para el Internet. ¿En qué están pensando los senadores...?

Me preocupa que se ligue a la video- política con todo lo malo, pero que se olvide lo bueno: gracias a los spots de TV el PRI perdió la mayoría de la Cámara en el 97, y la Presidencia en el 2000. El acceso de partidos opositores a la televisión fue, sin duda, uno de los factores clave de la democratización mexicana.

No estoy de acuerdo con que se prohiban las campaña negativas: pues no vamos a poder criticar a los políticos por corruptos, por mañosos, o porque sus propuestas de gobierno nos lleven a la ruina.

Me parece que manejar los mensajes televisivos mediante los tiempos oficiales, va a acentuar la solemnidad de la política, cuando el spot televisivo le había quitado ya ese aspecto. La política corre el riesgo de alejarse del ciudadano.

La fórmula de distribución de los tiempos oficiales a los partidos en la televisión: 30% en igualdad de condiciones y 70% de acuerdo a la votación anterior, viola el principio de igualdad de condiciones en las contiendas democráticas, que es uno de los principios de la Democracia según Robert Dahl, ¿cómo podemos aspirar a que las minorías se conviertan en mayorías si la competencia por el poder no se hace en igualdad de condiciones?

La senadores se inspiraron en países como Francia y Gran Bretaña que prohibien las campañas políticas por televisión. O sea que nos alejamos del modelo de las campañas americanas, para acercarnos a las europeas, pero se les olvida que las últimas campañas europeas se han hecho con toda la línea del marketing político americano. Si no hubo spots en la tele, sí hubo video-política en el Internet, y de qué calidad.

¿Quién gana con la prohibición de los spots políticos? Me queda claro que pierden las televisoras, pero también pierde la liberta de expresión, y con ella nuestra consolidación democrática. Gana el status quo, el clientelismo, los partidos que tienen estructuras de tierra, o en su defecto, que tienen bases de datos para montar campaña de tierra. Pierden los partidos pequeños. ¡No me queda claro que gane la Democracia!
mt
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Creo que efectivamente la video-política fue un aspecto relevante en el proceso de apertura democrática en México, sin embargo, hoy, se haya completamente distosionada y desvirtuada por una razón muy simple: la debilidad de las instituciones en México y el contexto antidemocrático que subsiste a pesar de tener elecciones libres. La TV por sí misma creo, no afecta a una sociedad, salvo que esa sociedad esté afectada de por sí por la falta de elementos clave en su desarrollo (educación, información, cultura política y de participación, etc.), lo que Dahl llama también comprensión ilustrada. Es un problema estructural del país, no creo que de la videopolítica. Lo que sí es preocupante es la intromisión del poder económico que representan los medios en la política pues esto nos lleva necesariamente a la colonización de la política (como diría Habermas) por los grupos de poder reales y fácticos.

A mí lo que más me preocupa son dos cosas:

Pasamos aparentemente de un sistema de partido único, un partido de Estado a uno plural, que sin embargo no logra cuajar ni consolidarse positivamente sino todo lo contrario, pero especialmente un poder de partidos que no tiene límites ni reglas. O sea que los partidos antes eran aplastados por el sistema y ahora son los nuevos mounstros del sistema y del Estado, y lo peor, alejados de la sociedad, sin responsabilidad ni limites legales, entre ellos el dispendio esandaloso de recursos públicos y la fiscalización simulada que ellos mismos promueven a través de las leyes.

Pasamos también de un Estado de censura con la prensa a una más abierto y democrático. Pero sucede igual, sin reglas ni límites, cualquier poder es catastrófico para la democracia. Los medios en México se han convertido –salvo contadas excepciones- en un megapoder económico que ha invadido la política sin un contrapeso adecuado. Y eso sí es negativo para la democracia. México es uno de los pocos países –si no es que el único, voy a revisar el dato por ahí lo tengo- en el que los medios no están sujetos a ninguna ley ni responsabilidad frente a la sociedad. ¿Cómo es posible eso? ¿Cómo pueden estar indignados y hablar de libertad de expresión, cuando son ellos los únicos que no están sujetos a ninguna responsabilidad en el sistema democrático y han vivido los últimos 15 años lucrando con el dinero público a través de las campañas electorales?

Finalmente, eso del 30-70 no es equitativo definitivamente, hay muchas fórmulas en el mundo, desde la mayoritaria hasta la proporcional pura, ésta claro que afecta alos partidos pequeños. Pero volvemos al punto: esos partidos pequeños son negocios familiares sin representación social, que beben del erario durante las campañas y sistemaáticamente desparecen después de las elecciones.

¡Falta consolidar el sistema de partidos, ponerles reglas y límites, al igual que a los medios! Ambos son instituciones básicas del sistema democrático ¿Por qué no hablan nunca de eso nuestros legisladores??? Esos son nuestros problemas reales por los que no avanzamos, no si el IFE contrata 10 o 20 spots.

Y respecto a la prohibición de los spots por cualquier persona, no sé si sepan que en NL funciona así, la Ley Electoral no limita la compra de spots políticos a cualquier persona y ese es el boquete principal del dispendio de recursos en nuestras campañas. Este punto yo lo analicé en mi tesis. Sin esa limitación, se abre la caja de pandora para el uso de recursos ilegales, privados, prohibidos, etc. Ese es el meollo de la nula fiscalización a los partidos que tenemos en NL y además la principal condicionante para la falta de equidad en las campañas .
Gabriela Salazar
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Estoy de acuerdo con el argumento de los excesos, pero eso no justifica que se prohiban los spots. Ahora los excesos van a ser peores y nadie los va a poder controlar. Lo más grave, Armando, es que quizás a ti no te tocó vivir la lucha en los 90 por abrir los espacios de los medios a los partidos políticos opositores. Ahora ese espacio se cierra, so pretexto de usar tiempos oficiales...
mt
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Sí, Gaby, pero debió de haberse restringido la video-política, no prohibido. Ahora nos quedamos en el peor de los mundos, sin video-política, sin Internet, sin posibilidad real para controlar los gastos, y, lo más grave, sin posibilidad real de poder derrocar a los partidos que se adueñen del poder, como sucedió en el 97 o en el 2000.
Por otro lado, la preocupación en cuanto al dinero creo que es válida, pero nada mejor que la tele para controlar el gasto en las campañas, cuando el gasto está regulado, desde luego. Tan simple como contratar a una empresa de monitoreo para que nos diga cuánto se gastó cada partido y en qué canales se difundieron los mensajes.
Ahora, el dispendio en las campañas va a estar peor, y la colonización de la política por el dinero del narco y de los casinos no tendrá límite: ¿quién controla el dinero en la compra de votos, quién controla lo que se gasta en las campañas casa por casa, quién controla el dinero del clientelismo y de los utilitarios.

Al cerrar el espacio televisivo, ahora sí se abrió la puerta para que circule el dinero sucio...y sin posibilidades de control.Antes, por lo menos, se tenía recurso a la tele para hacer contrapeso al caciquismo y al clientelismo, ¿pero ahora?El argumento de que se justifica la fórmula de reparto de los tiempos oficiales por el hecho de que los partidos pequeños sean familiares, no es válido. Estoy de acuerdo en que los partidos pequeños son familiares, pero eso no justifica que se viole el principio de igualdad de condiciones en la contienda. ¡Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa...! (Zitarosa)

En pocas palabras, nos costó mucho esfuerzo abrir el espacio de la tele a la oposición para que ahora, ya con la oposición en el poder, lo volvamos a cerrar. Es la partidocracia de la que han hablado algunos comentaristas.Si mal no recuerdo el 70% de los electores se entera de las campañas y de la propuesta de los candidatos por TV, ¿y ahora cómo le van a hacer?....

mt

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El Dictamen del 11 de septiembre de 2007 al Proyecto de Decreto de la Reforma Electoral puede consultarse: aquí.

sábado, agosto 25, 2007

¿Qué es Comunicación Política?

dAl revisar el programa ExtremeTracking instalado en este blog, me he topado con que un buen número de quienes lo han visitado es porque buscan respuestas a la pregunta: ¿Qué es Comunicación Política?

Para contribuir modestamente al conocimiento de este apasionante tema, a continuación les ofrezco una brevísima introducción y una lista de definiciones. La información la retomo de mi tesis de licenciatura titulada “Aproximación al concepto de Comunicación Política: Una propuesta de definición”. A quien esté interesado por una copia digitalizada, se la puedo hacer llegar por e-mail.

La portada del texto Democracia y Posmodernidad, escrito por Javier del Rey Morató, exhibe una fotografía cuyo pie despliega palabras atribuidas a Wilbur Schramm, que a la sazón rezan: “Los políticos tienen que ser expertos en comunicación, debido a que tienen que ofrecerse a sí mismos, dar a conocer resultados y persuadir a los votantes, y a quienes toman decisiones, de su forma de pensar”.

No tiene desperdicio la cita anterior, y sirve de pretexto para indicar que, en efecto, la comunicación es el recurso fundamental de la política (y una de las categorías básicas de la democracia). En la actualidad, los discursos se generan en el seno de un intercambio de mensajes y respuestas, desde los ciudadanos a los gobiernos, y desde éstos a sus gobernados.

Ante este escenario, sólo habría dos formas de gobernar: por coacción o por consenso, es decir, con la policía o a través de la comunicación política.

Si partimos de la aseveración que no podemos no comunicar –un gobierno, a cualquier nivel está vedado no comunicar- entonces, resulta que lo mismo ciudadanos que gobernantes necesitan disminuir la incertidumbre entre ambos: los primeros sobre la opinión de éstos, y los segundos sobre la opinión de aquellos.

Si aspiramos a entender este tipo de dinámicas, no se postergue más la exposición de los esfuerzos loables que varios autores han llevado a cabo en la construcción de un estado de la cuestión en torno a la comunicación política.

Inicialmente, Dan Nimmo y Keith R. Sanders, en los albores de los noventa, ubicaron los orígenes de la comunicación política como campo delimitado de estudio a mediados del siglo XX, y califican como instructivo y profético al texto de Eulau, Eldersveld y Janowitz, titulado Political Behavior, publicado en 1956, que describe a la comunicación política como “un campo esencial, emergente y mediador, dentro de las ciencias sociales”.

Dos obras son fundamentales para decantar el estado que guarda la comunicación política como área de estudio, a saber: Handbook of Political Communication, escrito por Nimmo y Sanders, en el que confeccionan un recuento de lo investigado en torno del tema hasta la década de los setenta; y New Directions in Political Communication, el cual robustece, actualizando la obra anterior, el estudio de la comunicación en el ámbito político al hacer énfasis en las nuevas direcciones que ha tomado la investigación en el área.

No menos importantes son las aportaciones de Cándido Monzón en Opinión pública, comunicación y política; o las de Gilles Gauthier, André Gosselin y Jean Mouchon con el libro Comunicación y política. También es necesario hacer referencia a los textos de Alejandro Muñoz Alonso y Juan Ignacio Rospir, Comunicación política, al de Jean-Marc Ferry, Dominique Wolton y otros, El Nuevo Espacio Público; al de Óscar Ochoa, Comunicación política y Opinión Pública, o bien, al de Brian McNair, An Introduction to Political Communication.

La comunicación política juega un rol fundamental en el accionar de los sistemas políticos, es la sustancia que alimenta sus diferentes componentes y resulta imprescindible para su funcionamiento. En este orden de palabras se inscribe Robert Meadow, quien en Politics as Communication, define la comunicación política como “el intercambio de símbolos y mensajes que, con un significativo alcance, han sido compartidos por, o tienen consecuencias para, el funcionamiento del sistema político”.

Richard Fagen, en Política y Comunicación, por un lado, asume que “una actividad comunicacional se considera política en virtud de sus consecuencias, actuales y potenciales, que ésta tiene para el funcionamiento del sistema político”. Blake y Haroldsen, por otro, en A Taxonomy of concepts in Communication entienden que la comunicación política es aquella que “conlleva actuales o potenciales efectos sobre el funcionamiento de un estado político u otra entidad política”.

Diversos autores, principalmente norteamericanos o con influencia estadounidense (David Paletz en Political Communication Research, Swanson con Handbook of Political Communication, así como Doris Graber a través de Mass Media and American Politics), asumen que la comunicación política abarca toda dinámica comunicativa entre gobernantes y gobernados, o sólo entre los primeros, o bien, únicamente de los gobernados entre sí, siempre y cuanto tal interacción conlleve significados políticos.

Jean Marie Cotteret, en Comunicación Política, identifica los canales por los que viajan los contenidos de la comunicación política. Por ello, la define como “el intercambio de informaciones entre los gobernantes y gobernados por canales de transmisión estructurales e informales”.

Jacques Gerstlè considera que la comunicación política cumple su función cuando es entendida como: “el conjunto de técnicas y procedimientos que poseen los actores políticos, y particularmente los gobernantes, para atraer, controlar y persuadir a la opinión pública para hacer o no hacer algo”.

Dan Nimmo y David Swanson asumen que “una comunicación puede ser considerada política en virtud de las consecuencias que regulan la conducta humana bajo ciertas condiciones de conflicto”. Por ello, definen a la comunicación política como “el uso estratégico de la comunicación para influir en el conocimiento público, las creencias y la acción sobre asuntos públicos”.

Dominique Wolton define comunicación política como: “el espacio en que se intercambian los discursos contradictorios de los tres actores que tienen legitimidad para expresarse públicamente sobre política, y que son los políticos, los periodistas y la opinión pública a través de los sondeos”.

lunes, agosto 13, 2007

2 de julio




Es el título de la crónica escrita por Carlos Tello Díaz sobre el día más importante de la historia contemporánea de México.

En 2 de julio (Planeta, 2007) asistimos a una narración intensa, vasta en datos sorprendentes y llena de revelaciones asombrosas. El texto de Tello Díaz adquiere relevancia particularmente por la riqueza de sus fuentes, directas e indirectas.

El autor, en tan sólo 178 páginas, confecciona un epítome preciso de aquella jornada electoral.

El cúmulo de documentos impresos y audiovisuales, algunos de ellos inéditos, que dan cuerpo al texto de Tello Díaz, lo convierten en un archivo histórico imprescindible.

En él se dan cita los actores principales de la contienda: candidatos, autoridades, periodistas, medios, intelectuales, encuestadores, pero sobre todo ciudadanos.

La crónica empieza a las 8 de la mañana: los funcionarios de casilla a lo largo y ancho del país están obligados a tener todo listo a esa hora para que los ciudadanos depositen sus votos en las urnas.

Con ello, “llegaban a su fin las elecciones más caras y más largas del mundo, unas elecciones que habían costado al país una fortuna: cerca de 12 mil millones de pesos, y habían durado, sin contar siquiera las precampañas, una eternidad: más de cinco largos meses”.

A esa hora, Andrés Manuel López Obrador y Luis Carlos Ugalde también ya estaban listos. El candidato de la Coalición Por el Bien de Todos sería el primero en votar. El presidente del IFE lo haría más tarde, pues a las 8 am comenzó la sesión del Consejo General del instituto.

En ese momento, en la casa de Felipe Calderón “había silencio y paz en el aire de la mañana”.

El último de los 20 capítulos de 2 de julio se ubica a las 3 de la mañana, coincide con la hora en que cierran sus ediciones los periódicos. Para ese momento, el candidato del PAN y su equipo estaban seguros de su victoria, Roberto Madrazo ya había aceptado su derrota y López Obrador denunciado el fraude en su contra.

El resto de los mexicanos, por su parte, horas antes, se fue a dormir sin saber quién sería el próximo presidente.

Sin excepción, los libros que gravitan en torno a la jornada electoral del 2 de julio de 2006 comparten uno de dos objetivos: pretenden documentar o buscan desmontar la denuncia de fraude electoral del abanderado perredista, Andrés Manuel López Obrador. El texto de Tello Díaz no rehuye a ese propósito.

Es en la búsqueda de esa empresa donde el autor tropieza, donde otorga argumentos a sus detractores para descalificar al libro en su conjunto. El también articulista del semanario Proceso y de Milenio Diario, en la página 160, asegura que AMLO dijo: “Perdí”.

Y añade: “Andrés Manuel no tenía la certidumbre de su derrota, pero la había vislumbrado. Y había tomado, entonces, la decisión de no aceptarla. Fue su punto de quiebre el 2 de julio. A partir de ese momento...toma la decisión de comenzar a mentir”.

Nadie del grupo íntimo de López Obrador admite esa versión. Todos desmienten a Tello. Pero éste insiste: “Mis fuentes para recrear esta escena, que es clave, son todas indirectas, pero confiables”. ¿Será?

viernes, agosto 10, 2007

Elecciones en Baja California 2007


Uno de los rasgos que caracterizan a la democracia es: la incertidumbre, particularmente en las elecciones. Nada está dicho hasta que la última casilla cierre y el último voto se cuente.

Por ello, nadie debe llamarse a engaño si los resultados arrojados por las urnas no coinciden con los datos ofrecidos en el último ejercicio demoscópico publicado por la más reputada casa encuestadora días antes de la jornada.

Así lo prueba la elección presidencial mexicana en 2006, y lo confirma la elección para renovar al gobernador de Baja California en 2007.

En junio de 2006, de acuerdo con la mayoría de las encuestas publicadas, Andrés Manuel López Obrador se perfilaba como el seguro ganador de la contienda del 2 de julio. Pero, perdió. En agosto de 2007, a juzgar por las encuestas de Reforma, Milenio y El Universal, el príista Jorge Hank Rhon parecía caminar firme rumbo a la victoria. También, perdió.

Tanto al perredista como al priísta les afectó la intensa campaña negativa que en su contra lanzó el PAN, partido que, coincidentemente, en las dos elecciones postuló a sendos candidatos con perfil gris y antipático (Guadalupe Osuna y Felipe Calderón).

En 2006 y en 2007, Acción Nacional acertó estratégicamente en orientar el sentido de la elección hacia un referéndum al candidato opositor. Es decir, los electores comparecieron ante las urnas para votar a favor o en contra de López Obrador o Hank Rhon. En ambos casos el miedo se impuso y los dos candidatos perdieron.

El 2 de julio de 2006 y el 5 de agosto de 2007, los votantes no sufragaron por el cambio o la continuidad del partido en el poder, el PAN, sino para permitir o evitar la llegada al poder de dos personajes con altos índices de popularidad y cercanos a la gente, pero, al mismo tiempo, con crecientes tasas de rechazo y opinión negativa.

En Baja California como en el resto del país el año pasado, el temor generado en la mayoría del electorado y la mala imagen de los candidatos de la oposición (según una encuesta de Excélsior), permitirán al PAN asirse seis años más al poder.

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Ejemplos de spots negativos contra AMLO y Hank Rhon:

1. López Obrador: Un peligro para México.
2. Hank Rhon: Yo lo compro todo.


Resultados del PREP en Baja California: Aquí.

domingo, julio 15, 2007

El presidente electo



Antes, durante y después del proceso electoral mexicano del año 2006, la industria editorial ha publicado un sinnúmero de libros cuyo contenido gira en torno a la polémica elección presidencial en la que resultó electo Felipe Calderón.

De la nutrida pléyade de textos unos tienen mejor manufactura que otros, y muy pocos combinan rigor metodológico con solidez argumentativa. De entre los mejores destaca uno, precisamente por albergar ambas características: El presidente electo, su título. Salvador Camarena y Jorge Zepeda, sus autores (Planeta, 2007).

La obra de Camarena y Zepeda pretende erigirse -como reza el subtítulo- en “Instructivo para sobrevivir a Calderón y su gobierno”, con dos propósitos de por medio: a) Investigar el estado del México actual; y, b) Advertir qué nos espera a los mexicanos con el gobierno de Calderón.

El presidente electo es un díptico. La primera parte, “La conquista del poder”, está a cargo de Salvador Camarena, experimentado periodista que tuvo el tino de, a diferencia de la mayoría de sus colegas, cubrir la contienda presidencial desde las entrañas del “cuarto de guerra” calderonista.

La segunda parte, “La silla presidencial vs. los otros poderes”, escrita por Jorge Zepeda, director de la revista Día Siete y articulista de El Universal, incluye un diagnóstico pormenorizado de los retos que enfrentará el gobierno de Calderón, e identifica las fortalezas y debilidades del político michoacano.

A lo largo de poco más de 180 páginas, apretadamente, Camarena esboza el perfil de Felipe de Jesús Calderón Hinojosa; identifica los cuatro pilares sobre los que descansa la fortaleza política del hoy presidente, a saber: su padre biológico (Luis Calderón Vega), su padre político (Carlos Castillo Peraza), su padrino político (Luis H. Álvarez) y su esposa (Margarita Zavala).

Reconstruye, también, el “asalto al poder” de Calderón y su equipo, relata los entretelones del war room a lo largo del camino recorrido desde la lucha interna del PAN hasta la campaña presidencial.
Asimismo, da cuenta del ambiente que rodeaba al imberbe y monolítico círculo interno y de las estrategias y el análisis de las coyunturas y temas difíciles: los debates, la campaña negativa, la Ley de Medios y el conflicto postelectoral.

Zepeda, por su parte, disecciona con precisión quirúrgica los retos de la administración calderonista que van de la brecha social de México a los límites del Estado mexicano pasando por el poder de las élites y el “fuego amigo” lanzado desde las oficinas del CEN del PAN, así como el PRI y el México corporativo, el PRD y López Obrador, el Congreso y, por supuesto, los poderes salvajes: el narcotráfico y el crimen organizado.

El texto de Salvador Camarena y Jorge Zepeda está lejos de ser una burda recopilación hemerográfica sobre lo sucedido a lo largo de los últimos doce meses.

Antes al contrario, sus contenidos periodístico y analítico integran información poco conocida o atendida, y ponen a disposición del lector argumentos sólidos para comprender la victoria de Calderón no como resultado de una serie de eventos fortuitos sino de la concatenación de un conjunto de decisiones tácticas que dieron lugar a una estrategia electoral exitosa.

Y, en adición, proponen un conjunto de “claves para entender las posibilidades de éxito o fracaso” que tiene Felipe Calderón como presidente de México.

miércoles, julio 11, 2007

Profesionalización de las campañas electorales


Uno de los rasgos que caracterizan la comunicación política moderna es: la profesionalización de las campañas electorales. La burocracia partidista cedió su lugar a especialistas de diversas disciplinas (ciencia política, sociología, psicología, actuaría, ciencias de la comunicación, etc.) en la planeación, organización y ejecución de las campañas políticas.

Se puede decir que la profesionalización es directamente proporcional al nivel de competitividad de las contiendas políticas. Para hablar de elecciones competidas en México, no precisa remontarse a la prehistoria del sistema político mexicano, apenas un par de décadas es suficiente.

Antes de la controvertida elección de 1988 era innecesario, por ejemplo, medir la intención de voto del electorado pues desde el momento en que era ungido el candidato del partido oficial a cualquier cargo de elección popular se tenía la certeza de su triunfo.

La presencia en las pantallas de televisión de los partidos de oposición y sus candidatos era prácticamente invisible. En contraste, la cobertura a los eventos del partido en el poder era total.

La reforma electoral de 1996 trajo consigo, entre otras cosas, un financiamiento público más robusto para todos los partidos, incluido el PRI, pero que benefició particularmente a la oposición.

Tener más recursos económicos en sus arcas, para el PRD y el PAN significó la posibilidad de comprar más y mejores espacios en los medios de comunicación, principalmente la tv, así como de contratar consultorías profesionales de expertos en la realización de campañas electorales.

Lo arriba descrito sirve de pretexto para hablar de una de las consultorías de más prestigio y de mayor influencia en México: Publicum Estrategias. Su director general, Mentor Tijerina, fue el estratega general de la campaña del actual gobernador de Nuevo León, José Natividad González Parás.

En 2003, Tijerina catapultó a “Nati” –como se le conoce al gobernador en su estado- a niveles inusitados de popularidad y preferencia electoral merced a una campaña estratégicamente perfecta y tácticamente impecable.

Natividad terminaría obteniendo más de 20 puntos porcentuales por encima de su más cercano competidor merced a, sobre todo, una campaña diseñada e instrumentada por un equipo profesional comandado por un experto en campañas políticas.

El objetivo de este post es recomendar la página web de Publicum Estrategias, que fue rediseñada. En ella incorporan nuevas secciones, útiles para todo interesado en la política, el gobierno y las campañas electorales. Incluye una sección de Noticias, un Laboratorio de ideas (encuestas, estudios, análisis, ensayos) y varios blogs tanto de la empresa como de sus consultores (Publicum Estrategias, Mentor Tijerina, Roberto Garza, Gabriela Salazar).

jueves, mayo 10, 2007

Calderón, presidente. La lucha por el poder



Dos de julio, 2006: México vivió la elección presidencial más competida de su historia. La guerra por el poder, particularmente entre los candidatos de PAN (derecha) y PRD (izquierda), dejó una estela de rencor a su paso. Disputa que, mutada en conflicto postelectoral, puso a prueba el andamiaje institucional mexicano.

El periodista Jorge Fernández Menéndez elaboró el recuento de daños de aquellos días, “los más difíciles que nuestra democracia haya enfrentado”, y lo pone a disposición en un libro: Calderón, presidente. La lucha por el poder (Grijalbo, 2007).

En él narra desde un punto de vista estrictamente personal –como él mismo afirma-, los cinco meses de disputas y maniobras de la lucha abierta por el poder. Pero no los de la contienda electoral propiamente, sino los que van de la noche del día de la elección al 1 de diciembre del año pasado, cuando Felipe Calderón toma posesión como presidente.

En Calderón, presidente. La lucha por el poder asistimos a una narración surcada por seis entrevistas hechas en distintos momentos al actual jefe del ejecutivo mexicano, quien responde en tres etapas: como candidato, presidente electo y presidente en funciones.

Acaso el libro que nos entrega el también periodista del diario Excélsior, ofrece sus mejores líneas en el último tramo de su recorrido.

Por un lado, la entrevista con Calderón ya instalado en Los Pinos, donde admite existió la posibilidad de que la elección hubiera sido anulada por tres factores: la presión ejercida por AMLO, la fragilidad del Tribunal Electoral y las dudas sembradas entre la opinión pública sobre la legitimidad de su triunfo.

Por otro, el par de anexos. Un ensayo de Michelangelo Bovero (“Elecciones cuestionadas”), publicado en Excélsior el 8 de septiembre de 2006 -tres días antes, el Tribunal hubo entregado la constancia de presidente electo a Calderón. Y un artículo del mismo Jorge Fernández Menéndez que apareció en noviembre pero en la revista Letras Libres.

En su disertación, el politólogo italiano advierte de la presencia, en los albores del siglo XXI, de un extraño virus agresor de las democracias reales: el fenómeno de las elecciones controvertidas, cuestionadas e impugnadas.

Esta presencia nociva para la salud de la democracia es resultado de cuatro razones, a saber: a)la personalización de la política; b)la verticalización del poder; c)la erosión del sistema de partidos; y, d)la simplificación del sistema de partidos en una forma dicotómica.

En ¿Por qué no despierta el México Bronco?, por su parte, Fernández Menéndez argumenta que un estallido social violento está lejos de tener lugar en nuestro país, a pesar de “las insuficiencias gubernamentales, la inhibición en el uso de la fuerza pública, las deficiencias y deformaciones de nuestra clase política y de la debilidad de algunas instituciones.

"Y pese, también, a una guerrilla que existe pero que no puede trascender".

Al autor se le debe agradecer su honestidad. Advierte al lector que el texto que tiene entre sus manos “no intenta disfrazarse de una falsa objetividad”, toda vez que ésta, la que relata en su libro, es una historia “marcada una y otra vez por las opiniones del autor”.

Y tal vez por ello se entiende que lo que supondría un acopio cabal de eventos suscitados entre julio y diciembre del año pasado, deviene artículo editorial de largo aliento.

Es decir, el periodista aprovecha una hoja sí y otra también para percutir una larga lista de epítetos en contra de Andrés Manuel López Obrador, candidato de la coalición de izquierda (llamada Por el Bien de Todos), quien de una página a otra pasa de fascista a golpista.

La cantidad de tinta que confluye en la explicación del porqué AMLO perdió la elección, desconoció el resultado final de la misma, movilizó a sus seguidores, instaló un plantón, desconoció a las instituciones y se autoungió presidente legítimo de México, parece contradecir la portada e, incluso, el título del texto.


Lecturas recomendadas:

Michelangelo Bovero, “Elecciones cuestionadas”.
Jorge Fernández Menéndez, “¿Por qué no despierta el México Bronco?”.

domingo, abril 22, 2007

México: democracia en construcción

Acaso el politólogo con más autoridad para hablar del proceso de liberalización política que América Latina ha sufrido en las últimas tres décadas, Guillermo O’Donnell asevera que en México la democracia aún está en construcción y sus características están por definirse.

Doctor en Ciencia Política por la Universidad de Yale, O’Donnell, en entrevista para el diario Reforma, no rehuye hablar de López Obrador, ex candidato a la presidencia de México, pero lo hace con mesura, evitando jugar a la futurología: “No se qué hubiera pasado de haber ganado Andrés Manuel López Obrador pero hay muchos casos de candidatos que provocan este tipo de reflexión aterrorizada y que después gobiernan de manera muy sensata”.

El también profesor de la Universidad de Notre Dame descarta que entre los latinoamericanos exista un sentimiento de desilusión por la democracia, prefiere hablar de un engaño, ya que “hemos ganado un régimen de libertades pero muchas veces los liderazgos políticos que vienen del frío de la oposición no están a la altura de las expectativas”.

En este contexto, cabría añadir que el proceso de transición a la democracia impulsa en México la presencia de los rasgos que caracterizan la comunicación política moderna, por ejemplo: elecciones altamente competitivas, profesionalización de las campañas, medición continua de la opinión pública, personalización de los comicios, rendición de cuentas, incremento en el uso de los medios electrónicos de comunicación para la difusión de mensajes y contiendas con alto índice de negatividad.

La transición política mexicana inicia con las reformas electorales de 1977, casi diez años después (en las elecciones presidenciales de 1988) podemos hallar varias de las características arriba enlistadas. En las cinco contiendas electorales subsecuentes (1991, 1994, 1997, 2000 y 2006), los mexicanos hemos sido testigos de los cambios en la lucha por el poder.

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El acceso a Reforma requiere suscripción. Afortunadamente, tengo la posibilidad de compartirles la entrevista completa gratuitamente, dando un click aquí.

Sugiero leer la entrevista con O'Donnell acompañada del siguiente artículo: "Democratic Deepening in Third Wave Democracies: Experiments with Participation in Mexico City", de Imke Harbers, en Political Studies, 2007, Vol. 55.

El infierno de los periodistas

La Comunicación Política no se entiende sin la participación de los periodistas. El intercambio de información entre gobernantes y gobernados, candidatos y electores pasa necesariamente por el tamiz periodístico.

Incluso, es dable señalar que la calidad de democracia de un país estriba, no únicamente pero sí en gran medida, en la calidad de periodismo que tenga.

En este contexto se inserta el siguiente spot: caracterización inmejorable de los diversos tipos de periodista. Portentoso. Amalgama creatividad, inteligencia y contundencia. Mejor, imposible.





Tuve oportunidad de ver este comercial durante las elecciones presidenciales en México el año pasado. Hoy vuelvo a verlo en el blog de Ramón Salaverría. Considero prudente ampliar su difusión. La democracia mexicana precisa menos periodistas condenados al infierno.

viernes, marzo 23, 2007

Comunicación Política e Internet: El Blog como arma electoral


Las nuevas formas de Comunicación Política pasan necesariamente por las TIC (Tecnologías de Información y Comunicación), particularmente la Internet. En el siglo XXI, las estrategias de Comunicación Política contemplan la confección de mensajes adaptados a los formatos de novedosos vehículos de comunicación: blogs, videoblogs, audioblogs, redes sociales virtuales, You Tube, MySpace, etc.

No resulta arriesgado afirmar que, en la llamada Sociedad de la Información, el político que no tome en cuenta la Internet en el diseño de su estrategia comunicativa para contender por un cargo de elección popular, reduce sensiblemente sus posibilidades de triunfo.

Los políticos norteamericanos lo tienen claro. Un botón de muestra. John Edwards, precandidato demócrata a la presidencia de EU, anunció su interés en postularse por el Partido Demócrata a través de You Tube.

En la misma vía caminan los senadores Barack Obama y Hillary Clinton: los usuarios de sus respectivos web sites se informan de las actividades de ambos precandidatos a través, por ejemplo, de videos, participan en debates en línea, crean redes sociales virtuales, apoyan económicamente las campañas con donaciones electrónicas e interactúan por medio de blogs.

En este contexto se inserta un trabajo periodístico realizado por el diario Reforma, donde se reconoce que la estrategia para llegar a la Casa Blanca en 2008 pasa por Internet: “El blog, nueva arma electoral”.

El rotativo ofrece un terminología básica para adentrarse al mundo de la “democracia virtual”.

Identifica pros y contras del uso de los blogs en la política. A favor: la sociedad adquiere voz y se amplían los canales de interacción con el candidato; el político refuerza sus vínculos partidarios; el usuario recobra peso en las decisiones de sus gobernantes.

En contra: No hay garantía de que el candidato lea directamente los post de sus seguidores; pocos políticos usan profusamente la red; acceder a una página web exige una pc con conexión a Internet; los bloggeros pueden dejar anónimamente mensajes difamatorios.

El trabajo del diario editado en la ciudad de México permite escuchar la voz del catedrático de la Universidad Complutense de Madrid Mariano Cebrián Herreros, quien desmenuza la Política 2.0.

Destaca cómo a través de los blogs los políticos pueden entablar contacto y comunicación directa con los ciudadanos, “marginándose de la intermediación de otros como pueden ser los medios de comunicación (cine, prensa, radio y televisión)”, lo que entraña un cambio de actitud por parte de los políticos en cuanto a que tienen que entablar un diálogo, una respuesta directa a cada uno de los ciudadanos.

Sin embargo, explica Cebrián Herreros, la atención que merece el blog exige mucho tiempo y experiencia, por lo que se corre el riesgo de que “con frecuencia no sean los propios candidatos quienes lo realicen personalmente sino equipos preparados para esta cuestión”.

Y añade: los blogs no van a todo el electorado, “porque es un porcentaje muy alto el que todavía no tiene conexión a Internet; puede ser que vaya a grupos elitistas en cuanto que son los que poseen más desarrollo de Internet”.

La comunicación política a través de los blogs se destina a la captación de votos de los indecisos. Cebrián explica la importancia de llegar a esta escuálida franja del electorado: “tal como están hoy día las campañas electorales muy reñidas, los porcentajes (de indecisos) -que no suelen ser muy altos, un cinco, siete por ciento-“ son determinantes.

Mariano Cebrián, como corolario, recomienda que todo candidato instrumente este tipo de comunicación directa. Pero advierte: “cuando los candidatos tratan de promover estas nuevas formas de comunicación tienen que pensar en que la respuesta debe ser inmediata conforme a las exigencias de Internet, de lo contrario pueden crear grandes frustraciones y volverse totalmente en su contra”.
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Lecturas sugeridas: